viernes, 31 de julio de 2015

BARCOS HUNDIDOS DEL RIO OZAMA

















En los últimos 23 años, el lecho de los ríos Ozama e Isabela ha sido el destino de 22 embarcaciones que se han hundido por el descuido de sus dueños, deterioro por falta de mantenimiento u otras causas.

De ese total, las autoridades reportan que 20 han sido extraídas.

En tanto, las empresas que reciclan barcos cuantifican que quedan tres por sacar y los informes oficiales citan dos:


Las motonaves Aurora y Caribbean Star.

Según el último censo que tiene registrada la Dirección de Comandancias de Puertos de la Armada Dominicana (antigua Marina de Guerra), las 22 embarcaciones hundidas arribaron al país entre 1990 y 2004.

De 15 de ellas se desconoce su bandera de origen, del resto dos procedían de Liberia, y las demás de Bahamas, Jamaica, Gran Bretaña, Estados Unidos y Ucrania.

La mayoría de los barcos era de carga, de unos 300 o 400 pies de eslora, y algunos vinieron al país para ser reparados aprovechando las operaciones del antiguo Dique Félix Benítez, en el río Ozama.



¿Dónde están los dos barcos que quedan?

El capitán de navío Bienvenido Marte Mena, director de Comandancias de Puertos de la Armada Dominicana, ubica el buque Aurora debajo del puente Juan Pablo Duarte, en el río Ozama, y el Caribbean Star en el puente Jacinto Peynado, en el río Isabela, donde estaba el antiguo muelle de la fábrica de cementos Colón.

De ambos no se tiene un registro definido de sus fechas de llegada; solo está archivado que eran de carga y arribaron a Santo Domingo entre 1989 y 2004.

Estarían hundidos a unos 15 o 20 pies de profundidad.

José Ignacio Acero Ruíz, presidente de Metales Antillanos, una empresa que desde 1980 recicla barcos, asegura que existe otra embarcación (de Rumania) frente al muelle conocido como "de Metaldom", cerca del Dique Félix Benítez.

El río Ozama tiene 148 kilómetros de longitud y, debido a su profundidad, es considerado el cuarto río más importante del país.

Por su ubicación estratégica en la ciudad capital, en su desembocadura hay algunos atraques que ocasionan un tráfico de barcos, de portacontenedores, graneleros y petroleros que producen derrames de hidrocarburos y aceites, según reporta el Plan Maestro de Alcantarillado de Santo Domingo.

Además, por lo menos en tres puntos del río y de su afluente Isabela se reciclan barcos para exportar el metal extraído.

El capitán de navío Marte Mena asegura que las naves hundidas no dificultan la navegación.

Indica que para evitar nuevos casos, se han tomado previsiones para que no entren al país barcos que no estén en buenas condiciones o que sean sub-estándar.

No obstante, las embarcaciones  hundidas ya han contribuido en parte a la contaminación ambiental, ya que el material oleoso no pudo ser tratado ni otros elementos contaminantes de su estructura.

Sin embargo, el consultor ambiental, Roberto Castillo Tió, y el Ministerio de Medio Ambiente coinciden en que las naves sumergidas o recicladas a orillas de los ríos no son las principales contaminantes de las aguas.

"Es un problema, pero no el principal", dice Castillo, quien le atribuye más bien una contaminación visual.

Mientras que el viceministerio de Suelos y Aguas indica que el material de las embarcaciones "es un tipo de tola o acero con cierta resistencia a la corrosión, que es relativamente lenta".

"Lo natural, si se puede manejar desde la superficie, es desguazarlo lo más rápido posible", agrega.

El empresario Acero Ruíz asegura que las compañías recicladoras, por el contrario, ayudan a la "descontaminación de la tierra".

"Si ese barco no se desguaza, ese barco no se limpia del oleoso y se hunde.

Aunque se hunda en el canal de Panamá, es en la tierra que se está hundiendo, y aunque sea un gramito de esa contaminación va a llegar a la República Dominicana", afirma.

Refiere que las cañadas que traen al río los desperdicios de los barrios que los bordean son contaminantes mayores.

Cita entre ellas la de La Zurza o del Diablo, donde también van a parar los residuos químicos industriales.

Está ubicada al frente del terreno de 60 mil metros cuadrados donde opera Metales Antillanos, que aunque en 2011 fue intervenida por Medio Ambiente por alegada contaminación hídrica, hoy cuenta con el Permiso Ambiental 0558-07, modificado y renovado, según confirmó a DL ese Ministerio.



Más de 50 reciclados en 33 años

De las 22 embarcaciones reportadas como hundidas por la Armada Dominicana, 20 han sido extraídas por empresas que han conseguido el permiso para sacarlas y reciclar las estructuras, necesitando el visto bueno de esa institución, Medio Ambiente y la Autoridad Portuaria.

En ese proceso está actualmente el barco Aurora.
La extracción es costosa.

Acero Ruíz estima que sacar el que ubica cerca del muelle de Metaldom supera los US$500 mil.

Resalta que además se requiere destreza.

Pone como ejemplo que para la remoción del citado barco se han hecho tres intentos fallidos, influyendo en gran parte la poca visibilidad que hay en las aguas del Ozama por la contaminación.

¿Por qué el interés en sacar los barcos?

El presidente de Metales Antillanos señala que del reciclaje de barcos se puede obtener chatarra de acero tipo 1, 2 y ligera.

Una tonelada se comercializa en US$280.

A pesar de que los márgenes de ganancia actualmente son muy estrechos por la caída del precio del acero en el mercado internacional, su venta atrae a los empresarios que pueden conseguir un beneficio neto de 10%.

Desde que desmanteló su primer barco en 1980, el Sunwalker, de bandera japonesa, han sido más de 50 los reciclados por Metales Antillanos en 33 años. Solo en este 2013 van seis.

Las naves se consiguen en el mercado internacional

El precio para adquirir una embarcación con fines de reciclaje está tarifado en unos US$250 la tonelada.

Cada una tiene una matrícula que es identificada en los registros y luego se le da de baja a su bandera.

Después que llega a la República Dominicana se "le da un trato verde medioambiental" para limpiarla de los materiales oleosos, según explica Acero Ruíz.

Se logra recuperar para fines de exportación de metales alrededor del 80% de la embarcación

Actualmente, Metales Antillanos trabaja en el desguace del barco de carga Seamist, proveniente de San Vincent.

Su peso es de 900 toneladas y de éste se podrá extraer acero y aluminio (que vale más).

En general, toma entre uno a cuatro meses desmantelar y reciclar un barco completo en un proceso en que intervienen unas 150 personas.

Inicia con la limpieza de los materiales oleosos, luego se retiran la madera y los plásticos, se corta la parte férrea de la proa, se prosigue a desguazar de la proa hacia abajo, hasta terminar con el corte de la zapatilla o batea.

Aunque los márgenes de ganancias no están en su mejor momento y el trabajo con barcos esmirado con recelo por organizaciones medioambientales, Acero Ruíz entiende que para la República Dominicana la industria del reciclaje de embarcaciones, para extraer insumos como el acero, es necesaria.

El director ejecutivo de la Asociación Dominicana del Acero (Adoacero), Omar Castellanos, destacó recientemente que en 2012 esa industria aportó más de RD$1,000 millones al Estado en impuestos y generó más de cinco mil empleos.

Las exportaciones de acero ascendieron a más de US$500 millones, siendo los destinos principales Puerto Rico, Haití, Estados Unidos, Centroamérica y otros países de América del Sur.

"En el país hay dos plantas de acero que lo que están es importando un producto semi elaborado.

Todo país que quiera progresar tiene que integrar su capacidad productiva y la forma de hacerlo es en uno de los renglones:



ACUABUSES DE LA BARQUITA
















Serán conectados a transporte público en un año
Los siete catamaranes, uno para uso de emergencias, moverían unos 60 mil usuarios por día

El “acuabús” de La Barquita, que forma parte del proyecto de rescate integral de esa zona, será puesto en funcionamiento en un año y beneficiará sectores que tienen unos 400 mil habitantes en total.

El novedoso sistema de transporte público contará con siete catamaranes ligeros que podrían movilizar unos 60 mil pasajeros diariamente.

Este corredor acuático de movilidad sobre el río Ozama será conectado al Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) para dar servicio a los sectores marginados de la cuenca hídrica, ahorrará a los pasajeros al menos dos pagos, ya que operará integrado al Metro de Santo Domingo.

Patricia Cuevas, coordinadora general del proyecto, adelantó que en la actualidad realizan los estudios sobre la demanda y la parte operativa del nuevo modelo de transporte.

“Estamos hablando de catamaranes ligeros que trabajarían desde o antes de la 8:00 de la mañana a 9:00 de la noche, similar al Metro, porque la gente después que se retira de su trabajo tiende a no salir”, comentó Cuevas.

Las embarcaciones tendrían capacidad para 100 pasajeros, lo que les permitiría transitar con mayor rapidez por el río, explicó la ejecutiva.

Los “buses anfibios” partirán desde las proximidades de El Cachón de la Rubia hasta el Puerto de Sans Soucí.



Entre los sectores que se beneficiarán por este sistema de transporte figuran La Zurza, Los Mameyes, barrio Puerto Rico, La Ciénaga, cañada de Benavides, La Javilla y Los Reguindados. También tendrán acceso los residentes de Los Manguitos, Simón Bolívar, Los Guandules y El Dique.

Inicialmente se tiene previsto instalar siete terminales,ubicadas en la nueva Barquita, Los Tres Brazos Norte, El Dique, puente Juan Bosch y Sans Soucí.

“Acupuntura” ríos

Cuevas significó que con esta iniciativa se hará una especie de “acupuntura” o intervenciones puntuales de saneamiento al río Ozama, que implican resolver el vertido directo de desechos a la cuenca para garantizar el movimiento de las lanchas.


Eso implica colocación de plantas de tratamiento.

Se proponen integrar en el manejo de las embarcaciones a pescadores y personal que dependen del río, a quienes darán los entrenamientos y herramientas necesarios para que realicen una gestión de calidad, garantizando la seguridad y que se cumplan las exigencias de la Marina de Guerra.

Inicio

“La idea es que para esta fecha, el año que viene, el sistema esté funcionando”, comentó Cuevas.

Explicó que las naves trabarán en ambas orillas del río, tanto en Santo Domingo Norte como Santo Domingo Este.

Licitación



Para Patricia Cuevas, el sistema del “acuabús”, aparte de que brindará más opción de movilidad a los residentes del Gran Santo Domingo, permitirá mejorar las condiciones de vida en la citada cuenca.

El proceso de construcción del sistema de transporte anfibio y la compra de los catamaranes se hará mediante un proceso de licitación para tener las mejores opciones en relación a precio y calidad.

“Será un proceso abierto y pretendemos que sea de la forma más diáfana posible, será local”, puntualizó.
Al conversar con EL DÍA, la funcionaria dijo que aún no se tiene definida la inversión, pero garantizó que será mínima con relación a la factibilidad del servicio.

Dependiendo del resultado del sistema, éste podría ser extendido a otras áreas, según la coordinadora general del sistema de transporte acuático.

La entidad ha mostrado referencias de otros países donde funcionan modelos similares y los beneficios que acarrean para la poblaciónde esas localidades.

Se habla de establecer un nuevo modelo de gestión de corredores marinos, bajo un concepto económico y digno para los pasajeros y que sea ambientalmente sostenible.

Atracaderos

El sistema implica la construcción de pequeños muelles y atracaderos, así como oficinas administrativas en las terminales.
Igual se harán las señalizaciones correspondientes por parte del Ministerio de Obras Públicas, como también se dotarán de mallas y alumbrado cada área de acceso al público, por parte de los Ayuntamientos
.

PUERTE JUAN BOSCH















Este puente es construido por el llamado a solucionar el problema de congestionamiento del tránsito agravado por el intenso flujo vehicular, la capacidad de este puente le permite el cruce de ida y vuelta de 183,000 vehículos diarios.

La tipología empleada en el puente paralelo es la de un puente atirantado, al lado del Duarte que es un puente colgante.



Longitud: 647.10 mt
Tipo: Atirantado
Cruza: Río Ozama
Inauguración: 19 de diciembre del 2001
Altura: 63 m
Numero de vanos: 5
Numero de pilas: 4
Coste: RD$618 millones
Tráfico: 180.000 vehículos diarios
Mantenido por: Ministerio de Obras Públicas de la República Dominicana



La altura de pilas del atirantado es análoga a la del colgante, siendo muy baja para esta tipología de puentes.
La longitud total del puente es de 647.10 mt, de los que 346.90 corresponden al puente principal y 233.00mt al viaducto de acceso este t 68.20 mt al viaducto de acceso oeste.


Este consta de 5 vanos, teniendo el central 180 mt y los vanos de compensación de cada lateral de 457.50 y 35.95 mt.

La altura de las torres donde se atiranta el puente es de 63m. La altura máxima del tablero sobre el nivel del rio es de 35 m..


La cimentación de 10 pilas ha sido directa, mediante zapatas.

Otras 4 pilas se cimentaron mediante micropilotes dada la poca calidad del terreno de cimentación.
Las dos torres de atarantamiento formadas por 2 pilones cada una, también se han cimentado directamente mediante zapata, pero sobre un tapón de hormigón para mejora del terreno.


Cabe destacar que ambas pilas tienen parte de la cimentación bajo el nivel freático.

Hay que destacar la ausencia de accidentes con muerte y la poca gravedad de los accidentes registrados.

Debido a las medidas de seguridad adoptadas.
Las dilataciones en el plazo de ejecución se produjeron sobre todo en la fase de cimentación dada la necesidad de afinar las hipótesis


jueves, 30 de julio de 2015

LIMPIAR LITORAL SANTO DOMINGO















Construir un sistema de saneamiento de las aguas del río Ozama y todo el litoral costero que abarca desde Santo Domingo hasta Haina, le costaría al Estado un monto similar al de "construir una línea del Metro".

Sólo la Línea 1 costó unos US$700 millones.


Así lo estima la bióloga marina e investigadora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Gladys Rosado, quien señala que se necesita aumentar el servicio de recogida de basura, construir centros de acopio, plantas de tratamiento y colectores alrededor de todo el litoral, y mandar esos desechos a través de un emisario submarino.

"Pero eso es una infraestructura que costaría todos los millones del mundo y por eso nadie le mete el pico", asegura la miembro del Centro de Investigación de Biología Marina (CIBIMA) de la UASD.


El aumento de las poblaciones y los desechos sin tratamiento que van a parar al litoral han incrementado hoy día el nivel de contaminación que desde hace 33 años vienen arrojando estudios desarrollados por la academia.


Actualmente, estas aguas tienen organismos patógenos como Escherichia coli totales y fecales, que pueden causar problemas intestinales y extraintestinales, como infecciones del aparato excretor, peritonitis, mastitis, cistitis, meningitis, septicemia y neumonía.

El Ministerio de Salud Pública, además, ha identificado al Ozama como uno de los 10 afluentes infectados con la bacteria del cólera.



Décadas contaminación

El Ozama, que recorre 148 kilómetros, es uno de los ríos más contaminados del país.

Por lo menos 90 mil toneladas de desechos se vierten al año en su cuenca urbana. 

Unos 2.3 millones de personas se ubican en su recorrido que se une al río Isabela, en el que descargan unas 54 industrias Recibe, además, lixiviados del vertedero Duquesa.

La contaminación ha aumentado con el paso de los años.

En el 1978, un estudio realizado por el profesor Diego Rivas, de la UASD, encontró que el litoral de Santo Domingo es una "zona en crisis" y sugirió que se tomaran medidas para proteger a los invertebrados de ese ecosistema.

Arrojó que el agua no estaba apta para bañarse ni para uso doméstico.

El proyecto titulado "Planificación y manejo ambiental del litoral de Santo Domingo", publicado en 1999, midió los parámetros de nutrientes y constató que había una serie de descargas industriales, sin tratamiento, que afectaban la calidad del agua.

Para el 2000, la UASD volvió a analizar los parámetros microbiológicos, esta vez con apoyo del buque oceanográfico Anderson Peter, de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos.

"Las condiciones ambientales para el 2000 eran similares o más críticas en cuestión de calidad del agua que en el año 99", señala Rosado.

En el 2002 se elaboró una tesis centrada en el impacto de los desechos sólidos desde el monumento a Fray Antón de Montesinos o la parte de la desembocadura del Ozama, hasta el río Haina.

Durante un año se pesaron desechos acumulados en la orilla y se midió el espacio donde el oleaje los almacenaba.

"En la parte de Manresa llegamos a medir un total de 103,184 kilogramos de basura. En la parte del litoral desde San (Fray) Antón hasta la Cancillería, nosotros llegamos a pesar casi 200 mil kilogramos de basura en el año.

Desde la playita de la Cancillería, San Gerónimo, Güibia… en síntesis pudimos medir que llegaban al litoral en ese año 691,653 kilogramos de basura, divididos entre cristales, plásticos (mayor porcentaje) y metales".

Prácticamente todos los organismos patógenos que acarreaban esos desechos que hacían contacto con la arena de la orilla resultaron ser Escherichia coli totales y estreptococos fecales.

En el 2004 se tomaron muestras en Güibia, San Soucí y Manresa y se encontró que los valores eran similares al del año 2002.

Aunque los recursos para seguir investigando se agotaron, se realizaron monitoreos puntuales del agua en el 2005 y el 2007, que arrojaron incrementos en la contaminación.


Contaminación en el año 2011

La investigadora Rosado, quien tiene casi 19 años como catedrática en la UASD, señala que hoy día es muy probable que haya aumentado la contaminación, porque a medida que sube el nivel poblacional y las actividades económicas urbanas, se incrementan los residuos sin tratamiento que van a parar a la costa "Todo lo que está aquí (Santo Domingo) corre para ese litoral sin tratamiento porque la cobertura sanitaria aquí es muy limitada y la mayor parte de la zona urbana no tiene acueducto y alcantarillado y aunque tenga la línea del acueducto y del alcantarillado, ese alcantarillado no pasa a una planta de tratamiento, que es lo correcto", dice.



Esos cambios necesarios en el ecosistema, a juicio de la especialista, no se han hecho por la poca inversión en servicios sanitarios y pese a todas las recomendaciones hechas por la UASD a las autoridades competentes.

A su vez, muchos moradores de la margen del río no tienen conciencia de recoger sus desechos sólidos y limpiar su entorno.


REVELA SITUACIÓN DE LOS DELFINES















“El estudio describe la situación de los delfinarios en la República Dominicana y México, estos dos países, así como los actos de crueldad que sufren los delfines en cautiverios y sus consecuencias, ver estos encierro, que representan una verdadera crueldad para estos animales tan inteligentes.


La Sociedad Mundial para la Protección de Animales (WSPA), se quejo  de la forma en que se trata a los delfines, lo que esta muy alejado de la realidad que se presenta, frente a miles de personas que disfrutan cada año del espectáculos y contacto con los delfines que viven en cautiverio.

En un reporte de la entidad protectora de animales WSPA acusa la República dominicana de presentar una fachada que se esconde de la realidad que le toca vivir a los delfines, truncada y llena de sufrimiento físico y emocional de estos cetáceos.

La afirmación la hizo la doctora Yolanda Alaniz, quien presento una investigación en la Academia de la Ciencias de La Republica Dominicana, bajo el patrocinio de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Fundación de Estudios Marinos de la Republica Dominicana, instituciones anfitrionas, las cuales tienen una larga trayectoria en el trabajo por la conservación de los recursos naturales y han realizados diversas labores a favor de la libertad y el bienestar de los delfines cautivos.


“El estudio describe la situación de los delfinarios en la República Dominicana y México, estos dos países, así como los actos de crueldad que sufren los delfines en cautiverios y sus consecuencias, ver estos encierro, que representan una verdadera crueldad para estos animales tan inteligentes y con una vida social compleja nos impulso a conocer las consecuencias que el cautiverio tiene para los delfines y sus poblaciones”, comento la doctora Alaniz
De acuerdo con la especialista, un análisis y modificación de la legislación actual para intentar mejorar las deplorables condiciones de encierro de los delfines en México y República Dominicana, así como un trabajo de concienciación publica que haga que la gente comprenda que el cautiverio de animales silvestres en especial los marinos, no tiene razón de ser en ninguna parte del mundo


El informe presentado por la doctora Yolanda Alaniz, donde lanzo la acusación contra el maltrato de los delfines lo hizo mientra presento la investigación en la Academia de Ciencias de la República Dominicana, la Fundación Dominicana de Estudios Marinos de la República Dominicana y la Universidad Autónoma de Santo Domingo.



TORTUGA "YOLANDA", DE NICARAGUA A SAONA














En el verano del 2008, el equipo de estudio de tortugas marinas vio salir a anidar a una tortuga en las cercanías de Canto de la Playa, isla Saona, donde pasó varias semanas desovando en diferentes nidos.

Era un hermoso ejemplar de tortuga carey (Eretmochelys imbricata ), una de las especies de tortugas marinas más amenazadas del mundo.



Fue bautizada como "Yolanda", en honor a la bióloga dominicana Dra. Yolanda León. 


En esa ocasión se le colocó un transmisor satelital que luego permitió al equipo descubrir que "Yolanda" vive en la zona de la plataforma costera compartida por Nicaragua y Honduras, a unos 1,500 kilómetros de isla Saona.

Al terminar de anidar en isla Saona en 2008 regresó a su lugar de residencia en Centroamérica. 



Hace unas dos semanas, a casi dos años del marcaje, los expertos notaron a través del internet, que "Yolanda" abandonaba las costas de Centroamérica e iniciaba el regreso a isla Saona (Su itinerario puede ser seguido día a día.


 Esto coincide con lo que se conoce sobre esta especie, la cual anida cada dos o tres años.

Como puede observarse en el mapa, Yolanda regresa por una ruta diferente a la del viaje de ida, cuando nadó casi en línea recta hacia su área de residencia.


El viaje de regreso lo ha hecho bordeando las costas de Jamaica y la costa sur de Haití, haciendo un recorrido mucho más corto.



Este le tomó unos 26 días, menos de la mitad del viaje de ida.

No se sabe porqué al regreso toma una ruta más corta.

En la madrugada del domingo 1 de agosto ya había rebasado la isla Beata y se encontraba a la altura del Procurrente de Barahona.



El jueves 5 ya había llegado al área de Saona.

En total, incluyendo sus movimientos en las costas de Centroamérica, recorrió 9631 kilómetros.



Son pocos los proyectos de marcaje satelital que han tenido la dicha de ver regresar a sus tortugas después de tanto tiempo.

Los obstáculos son muchos:

Puede agotarse la batería, desprenderse el transmisor, morir la tortuga, etc.


Yolanda ha realizado una verdadera proeza.

Eran muchos los peligros que la acechaban.

Los días finales de este largo y tortuoso viaje parecían un drama de suspenso.



El equipo técnico, constituido por profesionales dominicanos y de la Universidad de Valencia, se planteaba un montón de interrogantes:

¿Se enredará en una red de pesca?

¿Morirá arponeada por un buzo?

¿Se ahogará con la soga de una nasa?

¿Se atragantará con una funda plástica?

¿La matarán cuando salga a poner a la playa para comer su carne y quitarle su concha?

¿Robarán sus huevos cuando los ponga?

¿Será dichosa en el amor y encontrará un macho digno de ella, para aparearse una vez llegue a la zona de reproducción? 






SAMANÁ














Esta tierra fértil, paradisíaca, de inigualables bellezas naturales, de fascinantes  y deliciosas playas de fina arena blanca, de aguas intensamente azules, de  saltos, bosques, cayos, cabos, cocotales y  palmeras, condiciona todo su potencial para  conquistar su más anhelado objetivo:



Convertirse en el primer polo turístico de la República Dominicana.

Tiene todas las condiciones para lograrlo.


El trayecto transitado durante casi dos décadas para alcanzar esa acariciada meta ha estado salpicado de obstáculos y  dificultades, que el tiempo se ha encargado de corregir. Persisten, sin embargo, algunos inconvenientes que deben superar, de manera armoniosa y conjunta, las autoridades provinciales, el Gobierno y los sectores involucrados en la actividad turística



Las perspectivas para un crecimiento sostenido del turismo son promisorias, pero es necesario que las partes logren un consenso para afianzar el desarrollo y crecimiento económico  turístico de esta región.
 
La provincia de Samaná fue declarada polo turístico mediante decreto 91-94, el 31 de marzo de 1994. Su población supera los 105.000 habitantes.

El último censo de población del año 2002 arrojó un resultado de 91,875 personas, de los cuales 46,738 eran hombres y 45,137 mujeres.

Como destino turístico tiene una inmensidad de atractivos naturales para ofrecerle a los visitantes y una moderna infraestructura hotelera y de turismo inmobiliario que se acrecienta.


La falta de habitaciones es, sin embargo, una  de las debilidades del turismo en Samaná.

El desarrollo del ecoturismo en la zona es una actividad de producción complementaria de la que viven cientos de familias. 

Sectores turísticos  denunciaron que cientos de menores  trabajan en distintas faenas turísticas, con la anuencia de autoridades y de los padres.



Con tres aeropuertos, El Catey, El Portillo y Arroyo Barril, donde aterrizan aeronaves de vuelos internacionales y locales, Samaná recibe anualmente miles de turistas de distintas naciones.

Sin embargo, el turismo de cruceros es la actividad económica más pujante y la que más divisas y empleos genera. 

Cuando llegan los grandes barcos cargados de visitantes,  el comercio se activa y el dinero circula de mano en mano, desde dueños de restaurantes, tiendas de artesanía, taxistas, motoconchistas, guías, dueños de embarcaciones y empresas que venden excursiones


Sin embargo, el turismo de cruceros ha generado en Samaná un problema que parece no tener solución:

La incursión de “piratas”, timadores profesionales, que incursionan en el negocio. Y, en menor proporción, esa actividad es afectada por niños pedigüeños que acosan a los visitantes que se desplazan por la ciudad.


Los fines de semana cientos de familias dominicanas vacacionan en  esta zona. Vienen a disfrutar de los maravillosos encantos naturales.

La moderna y costosa carretera Santo Domingo-Samaná agiliza tiempo, pero el peaje es costoso.

Se puede optar por los variados planes de “todo incluido”  o la renta de habitaciones en pequeños hoteles ubicados en el caso urbano, Las Terrenas, Las Galeras, El Limón, Sánchez y otras comunidades

Personas adineradas, dominicanos y extranjeros, han construido costosas villas de veraneo cerca de playas y en las montañas y disfrutan del turismo de ensueño en esta región.



Santa Bárbara. 
El casco urbano de la ciudad de Santa Bárbara de Samaná, su nombre real, ha crecido en los últimos años.

Fue creada en 1756. La entrada principal tiene aspecto horroroso por el desorden y la arrabalización de viviendas, talleres y negocios diversos. No hay aceras ni contenes.

Parte de las casas han sido numeradas para un eventual desalojo que todavía no se ejecuta.



La ciudad tiene un malecón espectacular, con una vista que le arrebata el aliento al más insensible de los humanos.
Es  un espacio de motivación, de recreación, de relajación para aliviar el estrés y los problemas del alma.

Pequeñas y medianas embarcaciones de pescadores locales y las utilizadas en el transporte de turistas que llegan en cruceros,  permanecen ancladas en la bahía.

La calle principal tiene asfalto. Pero las vías interiores están deterioradas. 

La ciudad espera por un nuevo acueducto “múltiple”, que curiosamente dejará fuera del  servicio de agua potable a varias comunidades. Se espera que la obra sea inaugurada en los próximos meses. 

Ha mejorado notablemente la recogida de desechos sólidos, que hace meses alarmaban a los turistas.

No hay señalización que oriente al visitante. También es notable el desorden en el tránsito, específicamente de ruidosas  motocicletas.

Es el medio de transporte más utilizado en la ciudad. Los conductores no utilizan cascos de protección y aunque supuestamente es obligatorio, ninguna autoridad interviene.
En realidad, la ciudad de Samaná solo tiene asignado un agente de la Autoridad Metropolitana (AMET), quien presta servicio en el destacamento policial


Para escoger 


Indiscutiblemente que este paraíso terrenal tiene todo lo que humanamente puede desear un ser humano para disfrutar de la naturaleza.

Hay tantas y variadas opciones que el tiempo apenas alcanza.

Se puede escoger desde visitar el Parque Nacional de Los Haitises o de playas hermosas, libre de contaminación, para disfrutar del turismo romántico; o seleccionar saltos de ríos para degustar el aroma de la naturaleza, o simplemente observar el paisaje. Todo se disfruta a plenitud.


Las rutas conducen a los visitantes a Cayo Levantado y a las playas, Frontán, Madama, La Playita, Bonita, Cosón, Las Terrenas, Portillo, Morón, Limón, Ermitaño, El Valle, Las Galeras, Frontón, Chinquela,  Anadel,  Puerto Escondido y Playa Rincón, considerada una de las diez más hermosas del mundo.



El lado oscuro de tanta belleza es que la mayoría de los caminos y carreteras para accesar estas playas están en malas condiciones, prácticamente intransitables.  Eso imposibilita que los visitantes disfruten de estos lugares


La observación de Ballenas Jorobadas en la fabulosa Bahía de Samaná es, sin lugar a dudas, la actividad que más turistas atrae a este inigualable polo turístico, conocido a nivel internacional como uno de los mejores lugares para la observación de estos mamíferos.

Entre los meses de Enero, Febrero y Marzo, embarcaciones debidamente equipadas conducen a los visitantes aguas de la bahía a presenciar el formidable espectáculo.



Las Ballenas Jorobadas se habitan a cierta distancia desde las embarcaciones.

Los turistas toman fotografías y grabaciones durante todo el trayecto.

Es una actividad emocionante.

Algunos guías turísticos  testimonian que la canción solitaria de los machos buscando pareja para aparearse puede escucharse resonando en las aguas de la Bahía de Samaná.