viernes, 3 de abril de 2015

CONVERTIR PLATAFORMAS PETROLÍFERAS EN REFUGIOS PARA LA VIDA MARINA














Aunque a primera vista lo parezca, esta no es una propuesta de reciclaje, sino de cambio de concepto en el diseño y reconstrucción de plataformas petrolíferas en funcionamiento, con el fin de que resulten bastante más amigables con el entorno.

¿Pero, cómo unas torres petrolíferas, un auténtico peligro ambiental, va a tener utilidad ecológica? Como dice la famosa frase, si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. O, lo que es lo mismo, sin dejar de ser lo que son añaden características que las convierten en refugios para la vida marina y también para las aves migratorias.

El problema, en este caso, es que la solución no deja de ser una solución a medias, si bien frente a la versión tradicional de plataforma petrolífera representa un cambio sustancial.

Basta con ver las imágenes para entenderlo.

Una idea, un sueño…
Por lo pronto, no hay ningún ejemplo real, ni siquiera un prototipo.

Simplemente, se trata de una idea que ha adoptado la forma de proyecto para su presentación en la eVolo Skyscraper Competition, unos premios a los que se presentaron más de medio millar de proyectos y en los que obtuvo una de las 20 menciones de honor que se concedieron.


Aunque sólo sea como propuesta, hay que reconocer que el proyecto Noah Oasis es interesante. 

Su objetivo es transformar plataformas petrolíferas existentes en estructuras capaces de albergar ecosistemas de vida y de ayudar en la limpieza de posibles fugas de crudo.

Noah Oasis: ¿el futuro?
Los padres de la idea, diseñadores chinos Zhu Zhonghui, Qin Zhengyu y Jiang Zhe, imaginan la transformación al detalle, de un modo realista.

Su pretensión, según explican en la presentación del proyecto, es ofrecer una solución más respetuosa con el entorno, habida cuenta de la proliferación de este tipo de plataformas marinas, cuyo número irá a más en un futuro por la cada vez mayor escasez de petróleo en zonas más accesibles.

Los creadores del invento creen que sería genial aprovechar que estas estructuras, puesto que acabarán poblando las aguas en medio mundo, queramos o no. Sus ventajas, afirman, son tremendas, y pueden obtenerse en tres niveles.


Los tres beneficios
La estructura funciona en tres niveles, según sus creadores.

Si hubiera una fuga, por ejemplo, se controlarían los daños convirtiendo el aceite en un plástico que sirviese como refugio a los animales, también en el hipotético caso de que aumentase el nivel del mar.

Lógicamente, el derrame se produciría en primera instancia, lo que supondría un suceso dramático para el medio ambiente, si bien se explica que podría evitarse gracias a un sistema que de flotadores que absorberían inmediatamente la fuga. Demasiado bonito para ser posible, me temo.

Por otra parte, la estructura serviría como un hábitat para la vida marina y las aves de forma continua, es decir, sin que exista una relación necesaria con respecto a eventos o catástrofes naturales.

Junto con su capacidad para detener las fugas, esta otra función de servir de refugio para la flora y fauna marina interactuaría con aquella. 

De este modo, se fomentaría la biodiversidad creándose un entorno similar al de los arrecifes de coral. 

Este beneficio se obtendría tanto cuando haya derrames como en el caso de que no se produzcan, en este segundo caso aún con mayor motivo.

A largo plazo, como tercer beneficio, el proyecto se ha concebido como un refugio de futuros desastres que eleven en nivel del mar de forma drástica. 

La razón podría ser el calentamiento global o desastres puntuales relacionados con los eventos extremos. 

Sería de especial interés, sobre todo, para las aves, una especie de oasis en medio de un desierto de agua…




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