viernes, 13 de abril de 2018

¿QUÉ HACER CON UN VEHÍCULO AL FINAL DE SU VIDA ÚTIL?


















Los restos de un vehículo cuando va a ser destruido se consideran residuos peligrosos y representa un riesgo para el medio ambiente.

Contiene elementos líquidos y sólidos propios clasificados en esta categoría: aceites, filtros de aceite, líquidos de frenos y refrigeración, baterías de plomo-ácido, fluidos de aire acondicionado, elementos pirotécnicos utilizados en airbags o pretensores de cinturones de seguridad. 
También incluyen neumáticos, parachoques, parabrisas, partes de la carrocería. Almacenados en malas condiciones y/o tratados inadecuadamente o no de acuerdo con los requisitos ambientales, pueden dañar seriamente el medio ambiente al contaminar el suelo y el agua.
Debido a su naturaleza, estos residuos peligrosos deben tratarse especialmente para evitar cualquier riesgo de contaminación. Y sólo al final de este tratamiento se puede reclasificar un vehículo reciclado en no peligroso.

Normativa para una mejor protección del medio ambiente
Se han establecido normas para garantizar el almacenamiento y el tratamiento en buenas condiciones ambientales y la trazabilidad de cada vehículo hasta su destrucción final. Sus objetivos son, por una parte, promover un sistema que garantice un mejor control de la contaminación de los vehículos al final de su vida útil y, por otra, aumentar el reciclado de los vehículos.
Así pues, todo propietario de un vehículo al final de su vida útil debe entregarlo a un centro de reciclado autorizado. Esta homologación certifica que esta instalación cumple con los nuevos requisitos de tratamiento más respetuosos con el medio ambiente para los vehículos.

Además, estas compañías deben tener una verificación anual por parte de una organización tercera acreditada. Si necesita saber dónde encontrar un desguace cerca de su domicilio, entre en esta web desguaces.eu y encontrará centros de reciclados de vehículos de cualquier parte de España. Además de una extensa lista de desguace de Valencia, por los diferentes pueblos de la comunidad.
LOS VEHÍCULOS EN CUESTIÓN:
Los vehículos afectados por este Reglamento son los turismos y las furgonetas, así como los ciclomotores de tres ruedas; los vehículos dañados, técnicos y/o económicamente irreparables o los vehículos viejos que son demasiado viejos para su reventa en el mercado de ocasión

TURISMO:
Vehículo de motor de cuatro ruedas como mínimo, excluidos los cuadriciclos de motor, destinado al transporte de viajeros, con un máximo de nueve asientos, incluido el del conductor, y un peso total en carga admisible no superior a 3,5 toneladas.

FURGONETA
Vehículo de motor de cuatro ruedas como mínimo, excluidos los cuatriciclos de motor, destinado al transporte de mercancías y cuyo peso total en carga autorizado no exceda de 3,5 toneladas.

CICLOMOTOR DE TRES RUEDAS:
vehículo de tres ruedas con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h y equipado con un motor de cilindrada no superior a 50 cm³ si se produce un encendido por chispa o con una potencia neta máxima no superior a 4 kW para otros tipos de motores.

VEHÍCULOS QUE PROVIENEN DE ACCIDENTES:
Tenga cuidado, si su asegurador tiene que compensarle porque su vehículo ha sido dañado, póngase en contacto con ellos primero. Él o ella pueden encargarse de tratar su vehículo dañado, que ya no está en uso, de acuerdo con las regulaciones.

LAS SANCIONES PREVISTAS
El propietario de un vehículo al final de su vida útil que no cumpla con estas disposiciones está sujeto a las sanciones previstas. Se impone una pena de dos años de prisión y una multa de 75 000 euros a la persona que” entregue o haga entregar residuos a cualquier persona que no sea el explotador de una instalación autorizada”.
El titular también podrá ser considerado responsable si su vehículo, confiado a una instalación distinta de un centro autorizado, causa contaminación del suelo o del agua.


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