viernes, 13 de abril de 2018

LA RECUPERACIÓN POST DESASTRE Y EL LAGO ENRIQUILLO


















En las provincias fronterizas Bahoruco e Independencia, se encuentra el Lago Enriquillo, el mayor de la República Dominicana y de las Antillas,  cuyas aguas hipersalinas forman parte del Parque Nacional Lago Enriquillo e Isla Cabritos y de la Reserva de Biosfera de Jaragua-Bahoruco-Enriquillo. Es el resto de un antiguo canal marino que unía las bahías de Neyba y Puerto Príncipe.


En el lado Haitiano, el lago más grande es Etang Saumâtre o Azuei, el cual constituye una masa de agua salada ubicada en la región sur. Este ocupa la parte occidental de la isla La Española a la misma latitud que el lago Enriquillo. A pesar, de la cercanía entre ambas cuencas, existe una diferencia de al menos 60 metros de altura sobre el nivel del mar entre ellos.


El área donde están situados ambos lagos ha sido objeto de procesos de degradación acelerada del medio ambiente, lo que la hace altamente vulnerable con respecto a las catástrofes naturales. Las provincias de República Dominicana en las cuales se encuentra el lago Enriquillo, se caracterizan por altos niveles de pobreza y una alta vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos. Asimismo en Haití, la situación de pobreza y vulnerabilidad es similar.

Si bien el nivel de agua de ambos cuerpos de agua ha fluctuado históricamente, en la última década una serie de fenómenos climáticos incidió en la aceleración de esta variación. Se destacan las inundaciones registradas en el 2004, que causaron miles de muertos en Haití y República Dominicana, el paso de las tormentas Noel y Olga a finales del año 2007 y las tormentas de la activa temporada ciclónica del año 2008 que provocaron entre otros, daños en las obras de regulación de los recursos hídricos de la zona y en los sistemas de riego. A estos fenómenos se les debe añadir el impacto de las aguas subterráneas y la sedimentación, que también contribuyen con este fenómeno milenariamente típico de esta zona.


Ambos cuerpos de agua han venido experimentado un incremento significativo en sus volúmenes de agua, ocupando y causando daños, -en algunos casos irreversibles debido a la salinidad de sus aguas-, a una cantidad importante de predios, algunos de ellos cultivados, causando pérdidas que se estiman cuantiosas en la agricultura y ganadería, y por ende en la economía conexa a estos sectores como la producción de carne y de leche, el comercio de productos agrícolas, y en definitiva afectando severamente a los medios de vida de sus pobladores e incrementando sus condiciones de pobreza.


Tanto el área en que se encuentran los lagos Enriquillo y Azuei, como las zonas aledañas afectadas también incluyen áreas protegidas y están situadas dentro del Corredor Biológico en el Caribe. El mismo constituye un territorio prioritario para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad y los recursos naturales compartido por República Dominicana, Haití y Cuba que sirve también de plataforma para la gestión compartida entre los gobiernos de estas tres naciones.

A pesar de los estudios y evaluaciones que se han realizado en el área del Lago Enriquillo y en la cuenca del lago Etang Saumâtre o Azuei, existen opiniones encontradas respecto de las causas de este fenómeno de inundación de ambos lagos, no obstante, considerando los impactos socioeconómicos y ambientales derivados de los señalados eventos críticos, a solicitud del gobierno dominicano el PNUD acompaña a las autoridades locales, regionales y nacionales en la planificación y coordinación de acciones de recuperación temprana con un enfoque integral de gestión de riesgos de desastres y de adaptación climática, con la finalidad de contribuir a reducir la ya elevada vulnerabilidad social, económica y ambiental que se incrementa cada año por la temporada ciclónica.

Crédito: Emiliano Larizza para el PNUD R.D.


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