jueves, 1 de enero de 2026

Estos zapatos cuentan con sensores ultrasónicos que detectan obstáculos a una distancia de hasta cuatro metros y emiten alertas mediante vibraciones, señales acústicas o notificaciones móviles, indicando al usuario la presencia de peligros en su camino y sugerencias sobre cómo desplazarse con mayor seguridad.😲

El sistema no solo detecta objetos, sino que también interpreta el tipo de obstáculo. Gracias a algoritmos desarrollados con inteligencia artificial y visión por computadora, InnoMake puede diferenciar entre un muro, una escalera o un agujero, lo cual es crucial para la toma de decisiones al caminar. Esta tecnología permite que el usuario sepa si puede pasar por encima del obstáculo, debe evitarlo o detenerse, incrementando notablemente su independencia al desplazarse por entornos urbanos complejos.

 

Además de su función como guía personal, InnoMake también tiene un propósito más amplio: crear una base de datos colectiva. La empresa planea recopilar la información de navegación generada por los usuarios para construir un mapa de tipo Street View especialmente diseñado para personas con discapacidad visual. Este enfoque colaborativo busca transformar el dispositivo en una herramienta de beneficio colectivo, ampliando su impacto más allá del usuario individual.

 

Actualmente, en la versión con sensores ultrasónicos ya está disponible comercialmente a través del sitio de Tec-Innovation. Sin embargo, la versión avanzada con cámara e inteligencia artificial aún está en desarrollo. Las investigaciones continúan activamente para integrar más funciones de análisis del entorno en tiempo real. Esta combinación de hardware adaptable y software inteligente representa uno de los mayores avances recientes en accesibilidad tecnológica para personas con discapacidad visual.🤓

 

EL ÁRBOL DE MORINGA (MORINGA OLEIFERA), TAMBIÉN CONOCIDO COMO EL “ÁRBOL MILAGRO”, DESTACA POR SU NOTABLE CAPACIDAD DE “CREAR AGUA” EN EL AMBIENTE.


 

 

A través de la transpiración, este árbol puede liberar entre 20 y 200 litros de agua al día, según su tamaño y las condiciones climáticas. Al absorber el recurso hídrico del suelo y expulsarlo en forma de vapor por sus hojas, la moringa contribuye activamente al ciclo hidrológico, humidificando el aire y ayudando a refrescar su entorno, especialmente en zonas semiáridas donde esto puede favorecer la regeneración de ecosistemas.🧐

 

Además, la moringa tiene la sorprendente habilidad de purificar el agua. Sus semillas funcionan como coagulantes naturales, capaces de clarificar y desinfectar agua turbia. Con apenas unos gramos triturados, pueden potabilizar entre 4 y 10 litros de agua por gramo, reduciendo la turbidez y eliminando hasta un 99 % de bacterias e impurezas. De ese modo, esta planta cumple un doble papel hídrico: aporta humedad al ambiente y suministra agua limpia y segura a comunidades con acceso limitado a sistemas de potabilización modernos.

 

Un descubrimiento reciente de gran relevancia proviene de un estudio publicado en mayo de 2025 en la revista RSC Advances, en el que se desarrollaron fibras compuestas de celulosa y polvo de semillas de Moringa oleifera (“CeL-MoFs”) mediante un proceso sostenible de wet-spinning. Estas fibras demostraron una alta selectividad para adsorber iones de cobre (Cu²), sin interferir con otros metales como níquel o cadmio, sugiriendo una aplicación escalable y ecológica para la eliminación de metales pesados en procesos de purificación de agua.

UNA SOLUCIÓN ECOLÓGICA.


 

En los últimos años han surgido alternativas ecológicas para despedir a los seres queridos, y una de las más innovadoras es el primer ataúd viviente del mundo hecho de hongos. Está fabricado con micelio (la raíz de los hongos) y fibras de cáñamo recicladas, lo que permite que se biodegrade en solo 45 días. A diferencia de los ataúdes de madera tradicionales, este no deja una gran huella de carbono y, además, nutre la tierra durante el proceso de descomposición.😲

 

La empresa holandesa Loop Biotech es la creadora de este invento, llamado Living Cocoon. El ataúd se puede “cultivar” en apenas una semana y ha sido adoptado en funerarias de Reino Unido, como Poetic Endings, donde se usó por primera vez en 2024 para enterrar a Max Leighton, un joven que creía en la conexión subterránea de los bosques a través del micelio, conocida como la Wood Wide Web. Esta práctica refuerza la idea de regresar a la naturaleza en la forma más respetuosa posible.

 

Además de ataúdes, la compañía también ofrece urnas de micelio y opciones conmemorativas como plantar un árbol en lugar de una lápida, estos ataúdes no solo representan una alternativa sostenible, sino que también simbolizan el círculo de la vida, ya que el cuerpo y el contenedor ayudan a regenerar el suelo. El interés creciente por este tipo de funerales refleja una tendencia global hacia prácticas más respetuosas con el medio ambiente y la búsqueda de una conexión más armónica con la naturaleza incluso después de la muerte.🧐