martes, 27 de enero de 2015

URBANISMO EXACERBADO: DAÑOS SOCIALES Y AMBIENTALES















Podría decirse que en todo el mundo está teniendo un gran auge el sector de la construcción, con sus ventajas e inconvenientes, llegando a calificarse como índice del desarrollo o como el mayor problema ambiental.

Hay quien afirma que para constatar que hay "burbuja inmobiliaria" tiene que explotar, pero otros aseguran que es mejor desinflarla que explotarla. Sin ánimo de escribir un volumen, vamos a sintetizar las causas de este problema, sus consecuencias y hasta sus soluciones y riesgos asociados.

1. Demasiadas Causas

Existen tantas causas que las resumimos en 3 causas principales y muchas otras secundarias, pero que casi todas influyen directa o indirectamente en las demás. Las tres causas principales son:

Auge del mercado inmobiliario: Venta y Construcción.
Altos precios de la vivienda.


Recalificaciones de terrenos.

Como decíamos, estas causas se ven alimentadas también por otros factores. Examinémoslos esquemáticamente:
Influencias en el punto 1:

Bajos intereses, que implican un mayor endeudamiento.
Mucho dinero negro se invierte en pisos (propiciado por el paso al euro, pero ligado a actividades ilegales protegidas, en muchos casos, por paraísos fiscales como Gibraltar o Suiza).

Incertidumbre en otros mercados, tales como la Bolsa, el caso del timo piramidal de Forum Filatélico...

Aumento de los extranjeros (fijos o temporales), que compran casas para vivienda fija pero también como casas de verano o jubilación (especialmente de ciudadanos del resto de Europa).

Especuladores que ganan dinero sin aportar trabajo, e incluso son bien vistos socialmente, porque ganan mucho. Son oportunistas que se aprovechan de la necesidad de los demás, especialmente de los jóvenes que intentan acceder a su primera vivienda.

Influencias en el punto 2, aunque también en el 1: Aquí encontramos la actuación del Estado español, diferenciándose de la actuación del Estado en otros países sin "boom inmobiliario" (casos como Alemania o Noruega):
No se promueve el Alquiler.

Escasa VPO (Vivienda de Protección Oficial).
No existen límites en los préstamos.

Influencias en el punto 3: La Ley del Suelo de 1998, permite a los ayuntamientos abusar de su poder:
Pueden recalificar terrenos como forma rápida de financiación municipal.

Corrupción: Comisiones ilegales por tales recalificaciones enriquecen a los cargos públicos a costa de incrementar los precios de la construcción. Todo el mundo sabe que el ayuntamiento de Marbella no es un caso aislado (Seseña, Ciempozuelos...), aunque todos deseamos que sea el caso más exagerado...

2. Consecuencias: Desarrollo Insostenible

La consecuencia más positiva es la subida del PIB (Producto Interior Bruto), lo cual mejora la economía, pero no olvidemos las críticas a este sistema, nefasto para medir el desarrollo, de economistas tan prestigiosos como De Jouvenel, el Nobel de Economía A.K. Sen o los científicos ambientalistas Nebel y Wrigth. Resumiendo, el PIB mide el dinero que se gasta pero no en qué se gasta. De Jouvenel decía que para calcular el PIB es indiferente que se construyan "escuelas o bombarderos". Si taláramos todos los bosques, eso subiría el PIB pero... ¿es ese el tipo de "desarrollo" que queremos?. Talar los bosques o construir sin control es una forma de Desarrollo Insostenible, como pretendemos demostrar a continuación.

Hay que indicar que es especialmente dañina la creciente urbanización dispersa (modelo anglosajón) que consiste en multitud de casas pequeñas diseminadas por una gran extensión. En muchos casos con esto se pretende aumentar la calidad de vida, vivir más cerca de la naturaleza, pero eso no implica respetarla más. También se supone que la vivienda lejos del centro es más barata, pero en el centro de todas las ciudades hay casas viejas, deshabitadas, abandonadas a la especulación absurda y está claro que el auge de esa urbanización dispersa no ha abaratado la vivienda en España. El modelo de ciudad con gran densidad es preferible, pero integrando en los barrios distintas actividades como viviendas, negocios, colegios, mercados... (¡Qué pocos mercados se construyen en los barrios residenciales nuevos!). Hay que evitar la especialización por zonas que también acarrea los siguientes problemas:














Consecuencias sociales:

Débiles lazos sociales: Los vecinos ni se conocen ni se aprecian. Es preciso trasladarse lejos para cualquier acto social o de ocio.

Dificultad de acceso a la primera vivienda, especialmente por los jóvenes que, endeudados, se convierten casi en "esclavos" de los prestamistas. Por esto algunos ven que un estado altamente hipotecado es una situación buena de Control Social, porque el ciudadano endeudado piensa más en su trabajo/hipoteca que en otros problemas, como los medioambientales o los que genera la clase política con sus desmanes y corrupciones. Una hipoteca, mucho fútbol, TV basura y prensa rosa evitan que la gente quiera pensar libremente...

Los prestamos representan un trasvase de ingresos del futuro, nos permiten de forma anti-natural usar energía que aún no ha sido creada. Son anti-naturales porque la naturaleza no pide préstamos y sólo usa los materiales y energía del presente, pero los préstamos son una buena herramienta para mejorar la vida de la gente, si se usan con la debida precaución.

Mayor consumo de Energía y mayor contaminación: Directamente enlazado con el Desarrollo No Sostenible.
Mayor transporte: Más tiempo empleado en transportarnos (en vehículo privado muchas veces) y mayor gasto en gasolina, pero también es mayor el transporte de alimentos, basuras, agua...

Las viviendas dispersas tienen un aislamiento peor: Mayor gasto en calefacción y aire acondicionado.
Pérdida de hábitats naturales, que implica menor biodiversidad: Ello es pieza clave de un Desarrollo No Sostenible.

Mayor consumo de suelo por habitante.

Mayor necesidad de carreteras.

Mayor consumo de agua: Pantanos, trasvases...

Lo anterior también implica una pérdida de zonas de agricultura y ganadería (tradicional y extensiva).

En un artículo periodístico de Torres y Yus, que citan un trabajo científico de Pedregal et al. (véase la bibliografía del final), se concluye que "la construcción en sí sólo beneficia a los inversores y especuladores" y, centrándose en la Axarquía, una comarca española de la provincia de Málaga que, a pesar de sus altos índices de construcción, obtiene en el estudio científico la calificación más baja posible en cuanto a su nivel de desarrollo global.

3. Soluciones y Riesgos

La solución más inmediata a estos problemas es doble. Por una parte, pinchar o desinflar la burbuja y, por otra, aplicar progresivamente esa entelequia conocida como "Desarrollo Sostenible". Ambas son posibles y pueden ir de la mano, pero especialmente la primera implica una serie de riesgos que pueden ser graves, tales como la desaceleración económica, la quiebra de empresas (especialmente las pequeñas), despidos, subida del paro... y otras consecuencias impredecibles. No podemos dar afirmaciones categóricas pero todo parece indicar que es mejor desinflar la burbuja cuanto antes que esperar a que reviente por sí misma. En este proceso de desinflado y tendencia al Desarrollo Sostenible, hay distintas herramientas o elementos que pueden influir. Aquí los distinguimos entre aquellos en los que el Estado tiene cierto control o son, hasta cierto punto, incontrolables:

Elementos controlables por el Estado:
Subvenciones a la rehabilitación.
Más VPO y controlarla bien.

Subir precio del dinero (para evitar una población excesivamente endeudada).

Fomentar que no existan pisos vacíos (fomentar alquileres, defender ágilmente al propietario frente a inquilinos morosos o desaprensivos con juzgados rápidos y especializados, concienciar a la ciudadanía, anular los impuestos derivados de los ingresos por alquileres de viviendas, desgravar más el vivir de alquiler que comprar una vivienda...). Cataluña tuvo la idea de "obligar" a alquilar ciertos pisos vacíos por 6 años.

Controlar (tal vez con impuestos) las recalificaciones y las construcciones.

Controlar al detalle las macrourbanizaciones, tanto por el número de viviendas como por la cantidad de terreno ocupado y la cantidad de recursos a utilizar (agua, energía...) según el modelo de urbanización (dispersa o no, con o sin campo de golf, piscina...).

Exigir escrupulosos Estudios de Impacto Ambiental, al menos donde se construya por primera vez y especialmente en zonas boscosas, esteparias, humedales o costeras importantes para la biodiversidad.

Fomentar actividades económicas sostenibles en el tiempo y alejadas de la construcción de viviendas: agricultura y ganadería ecológicas, energías alternativas, educación, artesanía... y turismo (mejor con hoteles que residencial, pues se invierte menos terreno y se llega a más público).
Los poderes públicos también DEBEN exigir un buen aislamiento en las viviendas para reducir el consumo de energía, fomentar la energía solar (instalando paneles en todos los edificios públicos), el transporte colectivo y la bicicleta mediante una buena red de carriles bici, aparcamientos e incluso la compra de bicicletas podría desgravar fiscalmente. Pensemos que el uso de la bicicleta es beneficioso para el medio ambiente y para el país, pero sobretodo es muy beneficioso para la salud de los ciudadanos. Incrementar el uso de la bicicleta bajaría, sin duda, los gastos sanitarios.

Controlar el lucro de los ayuntamientos con el suelo público, el cual es excesivo y a costa de encarecer la vivienda. ¿Acaso el suelo público no debería ser cedido gratis para viviendas, si éstas son necesarias?
Elementos "incontrolables" que también influyen en el pinchazo:

Que haya mucha oferta de pisos vacíos.

Subida de la Bolsa u otras formas de inversión.
Rotura de la confianza en el sector inmobiliario: Es lo que en sociología se llama "Profecía que se autocumple", por la cual si la gente cree que el sector inmobiliario bajará sus precios, dejará de invertir y precisamente por ello realmente bajarán los precios.

Plataformas ciudadanas que manifiesten que los políticos no son la solución. Por toda España hay multitud de plataformas anti-recalificaciones, anti-urbanización, anti-corrupción, defensoras del medio ambiente... (www.contraespeculacion.org, radete.org, www.nosevende.org, murcianosevende.com, plataformagibralfaro.spaces.live.com, www.greenpeace.es, www.ecologistasenaccion.org...).

Por último, incluso el movimiento Okupa influye de alguna forma pues este movimiento implica que hay mucha gente que ya no busca piso, porque decide ocupar ilegalmente edificios o viviendas abandonadas. No podemos, desde estas líneas, fomentar esta ilegalidad pero sí plantear lo absurdo de una sociedad en la que mientras existen multitud de edificios abandonados, construye sin cesar en espacios naturales.


La pérdida de bosques y otros hábitats naturales es, al menos en España, sencillamente excesiva y es tarea de todos exigir su conservación. Podemos seguir destruyendo hábitats, pero no indefinidamente. En definitiva, nuestra sociedad tiene que entender que los recursos naturales son limitados (incluyendo el suelo y el agua) y que tenemos que administrarlos bien, pensando en nosotros y en las generaciones venideras.

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