viernes, 7 de agosto de 2026

LA UBICACIÓN DE UN POZO SÉPTICO RESPECTO A UN POZO DE AGUA ES FUNDAMENTAL PARA REDUCIR EL RIESGO DE CONTAMINACIÓN DEL AGUA SUBTERRÁNEA.


 

Los líquidos provenientes del sistema séptico pueden infiltrarse en el suelo y desplazarse siguiendo la dirección del flujo subterráneo.

 

 Si el pozo de abastecimiento está demasiado cerca o se encuentra aguas abajo del sistema séptico, existe mayor posibilidad de que microorganismos, nitratos y otros contaminantes alcancen el agua utilizada para consumo.

 

Como referencia, muchas normativas utilizan separaciones del orden de 30 metros o más, aunque la distancia exigida cambia según el país, el tipo de suelo, la profundidad del pozo, el nivel freático y el diseño del sistema de tratamiento.

 

En terrenos arenosos o con agua subterránea poco profunda, el riesgo puede ser mayor porque los contaminantes se desplazan con más facilidad.

 

Por eso, además de respetar una distancia mínima, es importante estudiar la dirección del flujo subterráneo y ubicar el pozo de agua en una posición más segura respecto al sistema séptico.

 

Una buena planificación protege la calidad del agua y reduce riesgos sanitarios a largo plazo.

miércoles, 5 de agosto de 2026

EN PLENA CRISIS CLIMÁTICA, SEGUIMOS TRATANDO LOS BOSQUES URBANOS COMO “DECORACIÓN”.


 


👉🏻 Error. Son infraestructura crítica. Tan importante como el agua, la energía o el transporte.



🔥 Lo que dice una reciente investigación, liderada por la Universidad de Bangor (Reino Unido) ... (y lo que muchos aún ignoran):



Los árboles bajan la temperatura de tu ciudad.


Reducen contaminación y ruido.


Mejoran la salud mental y física.


Protegen a los barrios más vulnerables frente a olas

de calor.


Aumentan la resiliencia ante eventos extremos.



️ El problema real:


🗣️ Los bosques urbanos no están protegidos, no están financiados y no están planificados como infraestructura estratégica... Y eso nos está costando salud, bienestar y millones de €.



🎯 Si una ciudad quiere ser habitable en 2030, debe tratar cada árbol como un activo crítico.


💚 No como un adorno. No como un “extra”. Como infraestructura que salva vidas.



🌱 Invertir en árboles es invertir en resiliencia, equidad y futuro.

SI NO ENTENDEMOS LA EVAPORACIÓN, NO ENTENDEMOS LAS OLAS DE CALOR.

 

Ni las sequías. Ni los incendios.


Una ciudad que no retiene agua, se sobrecalienta. Así de simple.


Cuando el suelo retiene agua, el sol la evapora — y esa evaporación enfría la ciudad de forma natural.


Imagina que tu cuerpo no tuviera agua. No podrías sudar. Morirías de calor.



Eso es exactamente lo que le estamos haciendo a nuestras ciudades.


El problema es que diseñamos las ciudades para deshacernos del agua lo antes posible.


Solo en Estados Unidos, cada año se envían al mar cerca de 73.000 millones de m³ de agua de lluvia (30 millones de piscinas olímpicas).



Es casi la misma cantidad de agua que consumen al año todas las viviendas, negocios y fábricas de todo el país juntos.



Esa única decisión de diseño provoca tres problemas:


- Calienta nuestras ciudades.


- Un suelo seco no puede sudar. Por eso nuestras calles arden.
- Vacía el subsuelo.


La lluvia es lo que recarga los acuíferos. Si la mandamos al mar, el suelo se seca año tras año.


Alimenta los incendios.


Suelo seco significa plantas secas. Y las plantas secas son combustible.


Nada de esto es mala suerte. Nuestras ciudades funcionan exactamente como las diseñamos.

Esto es lo que podemos hacer en su lugar:



Usar suelo vez de superficies selladas


Construir edificios verdes que retengan agua


Usar materiales permeables en calles y aparcamientos


Plantar más árboles y vegetación


En Biotonomy llevamos 15 años construyendo edificios verdes que se enfrían solos — y enfrían también su ciudad, de forma natural.


La solución no es traer más agua a la ciudad. Es utilizar de manera inteligente la que ya tenemos.


EL SEDIMENTADOR: DONDE LA GRAVEDAD HACE PARTE DEL TRABAJO EN UNA PTAR.


 

Dentro de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), el sedimentador cumple una función fundamental: separar los sólidos suspendidos del agua mediante la acción de la gravedad.


¿Cómo funciona?



El agua ingresa al sedimentador a una velocidad controlada, permitiendo que los sólidos con mayor densidad desciendan hacia el fondo y formen una capa de lodos, mientras que el agua clarificada continúa hacia la siguiente etapa del tratamiento.



En un sedimentador secundario, este proceso es especialmente importante después del tratamiento biológico, ya que permite separar la biomasa del agua tratada.



️ Una buena operación del sedimentador requiere vigilar aspectos como:



• Nivel y acumulación de lodos


• Calidad y turbidez del agua clarificada


• Presencia de sólidos flotantes


• Velocidad de sedimentación


• Extracción y recirculación adecuada de lodos


• Posibles problemas de bulking o arrastre de sólidos


📌 Un sedimentador trabajando correctamente no solo mejora la claridad del efluente: también ayuda a mantener estable todo el proceso biológico de la PTAR.

En tratamiento de aguas, cada etapa cuenta. Y muchas veces, una separación aparentemente sencilla basada en tiempo y gravedad puede marcar una gran diferencia en la calidad final del agua

EL MAL MANEJO DE FERTILIZANTES ES LA APLICACIÓN INADECUADA O EXCESIVA DE FERTILIZANTES QUÍMICOS U ORGÁNICOS.


 

 Así como su almacenamiento o disposición incorrectos, lo que favorece el transporte de nutrientes, principalmente nitrógeno y fósforo, hacia cuerpos de agua superficiales y subterráneos mediante procesos de escorrentía e infiltración.

Esta contaminación provoca fenómenos como la eutrofización, disminución del oxígeno disuelto, proliferación de algas nocivas y deterioro de la calidad del agua, afectando los ecosistemas acuáticos y la salud humana.

CADA ETAPA DE TRATAMIENTO ESTÁ REMOVIENDO REALMENTE LOS CONTAMINANTES PARA LOS QUE FUE DISEÑADA


 

El tratamiento primario, secundario y terciario cumple funciones específicas dentro de una PTAR. Una selección inadecuada de procesos o una operación deficiente puede generar baja remoción de sólidos, materia orgánica, nutrientes y patógenos, comprometiendo la calidad final del efluente.



Identificar qué remueve cada etapa permite evaluar con mayor precisión la eficiencia del sistema, verificar el cumplimiento de los límites de vertimiento y definir si el efluente puede destinarse a reúso.



Fortalece tus conocimientos en tratamiento de aguas residuales con nuestro programa especializado.

martes, 4 de agosto de 2026

LA NITRIFICACIÓN: EL CORAZÓN DEL CICLO DEL NITRÓGENO EN AGUAS RESIDUALES


 

En el tratamiento de aguas residuales, la nitrificación es mucho más que una reacción biológica: es un proceso que protege la salud pública y el ambiente.

Reduce la toxicidad del amonio.
Cumple con estándares ambientales cada vez más exigentes.
Previene la eutrofización de ríos y lagos.
Permite la desnitrificación y el cierre del ciclo del nitrógeno.

La operación eficiente de este proceso requiere un control cuidadoso de oxígeno, temperatura y pH, asegurando que las bacterias nitrificantes trabajen en condiciones óptimas.