Pero también está presente en
cuestiones mucho más
cotidianas:
☑️ Cómo se gestionan los residuos.
☑️ Cómo se mantienen los espacios.
☑️ Cómo se almacenan determinados productos.
☑️ Qué hacemos con los efluentes.
☑️ Cómo prevenimos riesgos.
Son decisiones que pueden parecer pequeñas, pero que forman parte de una misma
manera de gestionar.
Para mí, una buena gestión ambiental tiene mucho que ver con eso: mirar lo que
sucede todos los días, detectar dónde se puede mejorar y actuar antes de que
aparezca un problema mayor.
La prevención muchas veces no se nota, porque cuando funciona, evita que ese
problema llegue a ocurrir.

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