Cuando los niveles de agua en los embalses y ríos disminuyen, especialmente durante periodos de sequía, pueden aumentar las concentraciones de hierro y manganeso en el agua cruda.
Estos metales pueden acumularse o movilizarse bajo ciertas condiciones químicas del agua y los sedimentos, representando un reto adicional para las plantas de tratamiento.
🚰 ¿Qué ocurre si no se tratan adecuadamente?
La presencia de hierro y manganeso puede provocar agua amarillenta, manchas en tuberías y equipos, alteraciones en el sabor y problemas estéticos que afectan la calidad del agua distribuida. Es importante explicar que el agua amarilla no cumple con el color y sabor que son estandares secondaries y que no representan dano a la salud.
🧪 ¿Cómo podemos controlarlos?
El permanganato de sodio es un agente oxidante que, aplicado y controlado correctamente, ayuda a transformar el hierro y el manganeso disueltos en formas que pueden removerse mediante filtración o sedimentación.
⚠️ ¡Importante!
• La dosis debe ajustarse según la calidad del agua y las pruebas de tratamiento.
• La sobredosificación puede provocar una coloración rosada o morada en el agua.
• El uso inadecuado puede contribuir a problemas de corrosión en determinados materiales y componentes del sistema.
• Los derrames deben manejarse con el equipo de protección adecuado, material absorbente compatible y disposición conforme a las normas aplicables.
🌎 La sequía nos recuerda que proteger la calidad del agua requiere vigilancia, prevención y una operación responsable de nuestras plantas de tratamiento.

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