domingo, 17 de septiembre de 2017

LOS PÁJAROS DEL DESIERTO; EL CEMENTERIO DE AVIONES EN ARIZONA
















Existe un oasis en medio del desierto de Mojave, en Arizona. Un oasis habitado casi exclusivamente por legendarios pájaros de metal, que hallaron su hogar en éste alcalino paraje para conservarse impasibles ante la existencia del tiempo.

Ése oasis se llama “Aerospace Maintenance And Regeneration Center”, y su ubicación es privilegiada no sólo por las 2,600 hectáreas que posee, sino por las condiciones en las que se fundó hace 71 años:  la zona fue escogida por el  bajo índice de precipitaciones, el clima seco y la alcalinidad del suelo que lo hacen perfecto para mantener las aeronaves a salvo de la corrosión, y para maniobrarse de manera segura, sin necesidad de usar pistas o rampas hechas de acero y hormigón.



¿QUÉ HACE TAN ESPECIAL ÉSTE LUGAR?

El Aircraft Maintenance and Regeneration Center (AMARC) surgió de la necesidad inicial del gobierno norteamericano de “guardar” algunas de sus aeronaves después de la Segunda Guerra Mundial, tales como los B-29 y los C-47 de la época. Posteriormente, se incluyeron más y más aeronaves de diversos países al inventario, y que, hasta el 4 agosto de éste año, contabilizaban más de 4,500 aparatos.

La mayoría de los equipos que están escrupulosamente organizados en el enorme terreno provienen de empresas que se deshacen de sus aviones con tecnología desfasada, “jubilados” o sobrantes para posterior utilización (ya sea parcial o totamente) o bien, simplemente como “donación” a uno de los más grandes museos aeronáuticos del mundo.

Aquellos aviones que tienen posibilidad de volver a volar, están sometidos a un mantenimiento periódico para evitar deformaciones o para mantener la actuación de ciertos sistemas, como por ejemplo, las superficies hipersustentadoras.


Pero aquellas aeronaves que no cuentan con tanta suerte, están bajo la custodia del “309th Aerospace Maintenance and Regenerarion Group”, AMARG, por sus siglas en inglés, el cuál está a cargo de la conservación y reciclaje de las piezas de aeronaves obsoletas; o bien, de vender los equipos en perfecto estado a países con menor poderío económico.

La base aérea Davis – Monthan donde se asienta el AMARG conserva mayormente bombarderos, como el B-52, pero se pueden ver aeronaves tales como los Northrop F-5E II y F-14 que se usaron en la película “Top Gun”, un Wright Flyer, aviones tipo C-130, un mini dron D-21, un Westland Lynx (el helicóptero más rápido del mundo), e incluso un recién llegado 787, añadido al inventario el pasado 4 de agosto.
La mayoría de los aviones en el cementerio del desierto son  divididos en cuatro categorías, dependiendo de su uso posible futuro:

§  Cat 1000, aviones preservados con vistas a que vuelen nuevamente, si las condiciones políticas internacionales lo requieren.
§  Cat 2000; aquellos que se mantienen para sacarles repuestos, ya que algunas partes para aviones viejos no se encuentran en otro lado.
§  Cat 3000, aviones que se mantienen en condición de listos para el vuelo, esperando una posible necesidad.
§  Cat 4000, los que están destinados a muestras estáticas en museos, como “Gate Guardians” o en plazas. Los aviones más notables de la categoría 4000 son los B-52, iconos de la Guerra Fría.

Anteriormente, las aeronaves y sus piezas eran vendidas a particulares, sin embargo, se sospechó del posible uso de los aparatos para el contrabando de drogas y mercancías, por lo que la venta se realiza únicamente bajo estrictos requisitos y controles de seguridad.


A una milla de la base aérea de David – Monthan, se encuentra el Pima Air & Space Museum, una visita obligada para cualquier amante de la aviación. El lugar está abierto todos los días de la semana, excepto Navidad y Día de Gracias, y su horario es de 9 de la mañana a 5 de la tarde. En verano, el costo de la entrada al museo es de USD $10, los niños de hasta 12 años entran gratis; y por USD $7 más se tiene una visita guiada por todas las instalaciones, y se incluyen actividades recreativas y educacionales para todas las edades


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