domingo, 9 de julio de 2017

CAMBIO CLIMÁTICO Y DESARROLLO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE















En los últimos años, el problema del cambio climático ha captado un nivel de atención sin precedentes y ello se ha traducido en una movilización internacional para concertar acciones destinadas a mitigarlo, un mayor dinamismo en materia de innovación tecnológica para contar con herramientas que permitan paliar sus causas y una creciente preocupación por sus posibles consecuencias negativas sobre el desarrollo económico y social de los países.
El tema ha pasado incluso a integrar la agenda de prioridades del Secretario General de las Naciones Unidas junto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La preocupación dominante a nivel mundial está correctamente enfocada a mitigar el origen del problema —las emisiones de gases de efecto invernadero— para evitar retroalimentaciones sistémicas irreversibles.
El flujo de estas emisiones hacia la atmósfera y su acumulación a lo largo de los últimos siglos han elevado las concentraciones aumentando de eso modo la temperatura atmosférica a niveles peligrosos.
El régimen internacional acordado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Protocolo de Kyoto solo limita la emisión de gases de efecto invernadero de los países desarrollados y regula parcialmente el uso de la atmósfera como sumidero de los gases de efecto invernadero antropogénicos, y aún está lejos de tutelar la seguridad climática.
Por la otra, además de hacer estimaciones sobre los costos globales de la mitigación del problema, el informe Stern puso en claro que la demora en la acción hará más cuantiosas las pérdidas de bienestar o producto global e inclinó la discusión a favor del establecimiento de tasas de descuento muy bajas en el futuro y la conveniencia de actuar sin demora En este informe se hizo referencia a lo que se ha vuelto el estándar de seguridad climática para los países industrializados y algunas economías emergentes:

Detener el aumento de la concentración de las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, en un rango de entre 500 y 550 partes por millón (ppm) de CO2 eq, que supondría un incremento global de la temperatura de entre 2,5oC y 3,5oC. Si se rebasa este nivel, se estaría ante márgenes de cambio para todos los sistemas, con muy bajas posibilidades de adaptación.
El incremento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera es de aproximadamente 2,5 ppm de CO2 eq al año y la concentración actual gira en torno a las 430 ppm de CO2 eq. De mantenerse esa tasa de aumento, a mediados de este siglo se llegaría a una concentración de 550 ppm, y posteriormente las emisiones seguirían aumentando.
Desde esa perspectiva, el tiempo para lograr la estabilización de las concentraciones en niveles seguros se estaría agotando rápidamente.
La situación de América Latina y el Caribe es distinta de la de los países desarrollados.
Estos últimos son los que principalmente generan las externalidades globales resultantes de las emisiones, y también las sufren, mientras que la región de América Latina y el Caribe, si bien contribuye poco a generar esas externalidades, sufre sus consecuencias de manera desproporcionada.

Si se toman en cuenta las emisiones regionales, América Latina y el Caribe solo genera más emisiones que áfrica, que ocupa el último lugar (aunque en términos de emisiones per cápita se encuentra por delante de Asia y áfrica).
No obstante, la región figura entre las más vulnerables por estar localizada dentro de la franja de huracanes y tener numerosos Estados insulares y zonas costeras bajas, depender de los deshielos andinos para el suministro de agua a los sectores urbano y agrícola, y estar expuesta a inundaciones e incendios forestales, entre otras particularidades.
Son precisamente esas particularidades geográficas y la situación de América Latina y el Caribe en la economía global las que obligan a realizar un análisis específico de los efectos del cambio climático en la región.
Hasta hace muy poco tiempo, la discusión se centraba en el impacto ambiental de este fenómeno en la región y solo recientemente se ha prestado especial atención a sus efectos económicos.
En este libro de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que tiene por objeto contribuir a cerrar la brecha entre el ámbito ambiental y el económico, se ofrece un primer análisis de la información más relevante para la región sobre el tema disponible a 2009.
Asimismo, se destacan algunos aspectos económicos relacionados con el cambio climático y sus consecuencias en América Latina y el Caribe, como el vínculo con el comercio internacional, el contagio negativo de las finanzas públicas y las futuras restricciones a un desarrollo económico con alto grado de consumo de carbono.
El cambio climático es una barrera para el desarrollo en términos de los recursos que se perderán o que deberán reasignarse para adaptarse a sus efectos negativos.
Sin embargo, también representa una oportunidad para buscar un desarrollo de mejor calidad, con más inversiones en tecnologías que puedan mitigar algunas externalidades ambientales negativas del proceso de desarrollo.

Es importante atraer la atención de los equipos económicos de los gobiernos de la región hacia estos temas, pues cuanto mejor preparados se encuentren, menores serán las presiones imprevistas sobre el gasto y las pérdidas recaudatorias y mayor la gobernabilidad económica de los países.
En suma, este libro tiene por objeto brindar a los gobiernos de América Latina y el Caribe algunos elementos de juicio que contribuyan al análisis de la relación entre cambio climático y desarrollo.
En el texto se destaca la enorme importancia de los mecanismos para distribuir adecuadamente los costos del cambio climático.
Asimismo, se señala que el entorno internacional en que se desenvolverá la región sufrirá importantes modificaciones que llaman a la previsión en el ámbito del comercio y de las futuras inversiones con base en la huella de carbono.
La información presentada en este documento se complementará en un futuro cercano con los resultados de los estudios sobre economía y cambio climático que se están realizando en algunos países de la región (el Brasil, México y algunas naciones de Centroamérica, América del Sur y el Caribe).

 A medida que se vayan incorporando nuevos datos, existirá una mayor certeza sobre la magnitud nacional y sectorial de los costos de adaptación y de las potenciales ganancias de la mitigación.
En la información revisada se incluyó literatura internacional reciente sobre cambio climático que abarca a América Latina y el Caribe, como los escenarios a 2030 de la Agencia Internacional de Energía, el cuarto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y los informes preparados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En estos documentos se pone énfasis en la adaptación como estrategia para la región, en las posibles ganancias de la mitigación con y sin mercados de carbono y en la necesidad de proteger las finanzas públicas de los desastres físicos o económicos que podrían redundar en menores ingresos y mayores gastos.

Por último, me gustaría dar las gracias a Joseluis Samaniego, Director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la CEPAL, por la coordinación de este documento, a la División de Desarrollo Productivo y Empresarial, a cargo de Mario Cimoli, por los aportes realizados sobre los impactos en el sector primario y a la División de Recursos Naturales e Infraestructura, a cargo de Hugo Altomonte, por su colaboración en las consideraciones relativas a la energía. Alicia Bárcena Secretaria Ejecutiva Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)


CAMBIO GLOBAL Y DESARROLLO SOSTENIBLE















En los últimos años se ha detectado un cambio en las variables climáticas motivado por factores biofísicos y humanos.

La respuesta de los sistemas biológicos a los vectores de cambio (aumento de la temperatura media

§  Concentración de CO2,
§  Cambio de los patrones de precipitación
§  Aumento de la severidad
§  Frecuencia de eventos extremos)


Ha sido experimentada por los distintos niveles de organización -ecosistema y comunidad, población e individuo- de los sistemas biológicos de ambientes acuáticos y terrestres.

También los procesos ecológicos son influidos por el cambio climático y determinan, junto a la capacidad de adaptación, los efectos que los cambios generan sobre la estructura y función de los sistemas biológicos.

Pone de manifiesto la complejidad asociada al estudio de los efectos biológicos del cambio climático en los sistemas biológicos intervenidos en mayor o menor medida por el hombre.


SÍNTESIS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO















Crecimiento económico y política social. Algunos de los temas abordados son los efectos de la transición hacia una economía más verde, los efectos distributivos del cambio climático, una visión alternativa del cambio climático como un nuevo tipo de riesgo social estructural, el concepto de vulnerabilidad social y algunas de sus dimensiones que incorporan el mercado laboral, lo demográfico, la salud y la educación, y la necesidad de una “integración” de las políticas que aborden conjuntamente las decisiones ambientales, económicas y sociales.

Cambio climático, crecimiento económico
Los efectos de la transición hacia una economía más verde: un tema controvertido.
·        Cambio climático y cuestión social.
·        Una visión alternativa: el cambio climático como nuevo “riesgo social estructural”.
·        Riesgo social y vulnerabilidad social.
·        Cambio climático y sistema integrado de protección social.
·        Riesgo social, vulnerabilidad social y “universalismo básico”



Alternativas
Los Modelos de Circulación General Atmosféricos-Oceánicos Acoplados muestran buena habilidad para simular la evolución de las circulaciones de escala global.
Sin embargo, esta bondad no es muy útil para el estudio de impactos locales debido a que la resolución espacial de esos modelos está por encima de la escala de los impactos locales que se desean analizar.
Es importante tomar esto en cuenta al estudiar impactos del clima en las actividades del hombre, en la biodiversidad, en ambientes marino-costeros y en arrecifes en las regiones tropicales, por ejemplo.
Existen dos aproximaciones para lidiar con esta diferencia de escala e información:
Los métodos de reducción de escala dinámica y estadística.
En este trabajo, se discuten los elementos básicos del sistema climático y las posibles causas de los cambios atmosféricos observados en este sistema.
Se discuten brevemente los principales conceptos físicos del sistema climático, el clima de una región, la variabilidad climática y las generalidades del problema del cambio climático global con énfasis en el aspecto regional del mismo.
Se describen también los esquemas metodológicos del proceso de reducción de escala y se presenta una discusión sobre sus ventajas y limitaciones, así como algunas aplicaciones al tiempo atmosférico y clima regional.



DENGUE














PERSPECTIVAS PARA LA PREVENCIÓN.
El Dengue es un problema creciente de salud mundial, donde solo en la región de las Américas circulan los cuatro serotipos del dengue; y donde es probable que la magnitud del problema del dengue / dengue hemorrágico, siga aumentando, debido al alarmante aumento del vector:

AEDES AEGYPTI.
La promoción y la prevención de la salud es una prioridad impostergable. Asegura el derecho a la salud sobre todo en la infancia, es responsabilidad de todos y es la inversión que cada sociedad debe hacer para generar a través de la capacidad creadora y productiva de la sociedad toda y de los jóvenes en especial, un futuro social y humano sostenible.


La nueva generación de Programas de Prevención y Control del Dengue demanda cambios en la gestión de los programas, demanda cambios en el perfil de los programas.
Las estrategias de control antes aplicadas ya no son aplicables a la realidad actual, debido a los cambios de la situación social, demográficos, económicos y políticos de los países.
Es por ello que para tener éxito en los nuevos programas se debe incorporar un sentido comunitario con base en la apropiación del problema de control.

De esto surge el presente trabajo que tiene como objetivo determinar el nivel de conocimiento de los niños de edad escolar, ya que el autor está convencido que la capacitación continua en las aulas, junto a los programas ya existentes producirán grandes cambios para las enfermedades re-emergentes y fácilmente prevenibles.

Para ello se realizó una encuesta previa que determinó el nivel de conocimiento de los niños, y luego de los talleres realizados se procedió a efectuar otra encuesta de iguales características a la primera.
Se concluye que evidentemente se comienza con un alto porcentaje de desconocimiento por parte del alumnado, pero que a través de los talleres realizados donde los niños son parte activa de los mismos y los profesionales solo guías en la tarea, estos jóvenes adquirieron el conocimiento y lo introdujeron en su acerbo, ya que la segunda encuesta responde ampliamente a las expectativas del autor.
Es a través del presente trabajo que se confirma la necesidad de un cambio de estrategias en los programas de salud escolar, donde esta tiene que estar unida de manera sistemática y continua a todos los demás programas de prevención.

Es imprescindible utilizar la participación comunitaria y la educación en salud fuera de las epidemias y emergencias para poder sostener con éxitos los resultados durante las mismas.
Educación continúa en forma de talleres en la población escolar, como manera de promoción y prevención de las enfermedades transmisibles.


La alternativas para la enfermedad del Dengue y por ende otras transmisibles es apuntar hacia una visión holística en la promoción, una mirada que promueve cambios de comportamientos, no solo en la comunidad sino también, en la manera como los programas de prevención y control están siendo llevados a cabo.


martes, 4 de julio de 2017

UNA EXTRAÑA Y PELIGROSA ISLA APARECIÓ EN EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS















La llaman Shelly Island y está ubicada en la costa de Carolina del Norte.
La enorme porción de tierra emergió a pocos metros del Cabo Hatteras, en la costa este de Estados Unidos. Mide aproximadamente un kilómetro y medio de largo y tiene forma de media luna, dependiendo del estado de las mareas.
La isla fue bautizada como Shelly Island por la gran cantidad de conchas que presenta en su superficie, según señaló el periódico español ABC. Fue vista por primera vez en abril pero su popularidad se ha disparado después de que su publicasen varias fotografías aéreas de la zona.
Si bien se ha vuelto de gran interés en redes sociales, las autoridades locales alertaron sobre los peligros que acechan la isla.

Llegar hasta ella tiene sus riesgos. El océano rompe hacia un lado en la costa este y en dirección contraria en la meridional. La corriente que se genera es muy fuerte entre el espacio de 15 metros que separa la costa con la nueva isla. “La gente no debería intentar caminar ni nadar en esa corriente”, advirtió Dave Hallac, superintendente de la costa nacional de Cape Hatteras

Podría haber aún más peligros. “Decenas de anzuelos de pescar, acumulados durante décadas, reposan en las costas”, destaca Bill Smith, presidente de la North Carolina Beach Buggy Association. Además, “tiburones de hasta 5 pies de largo y rayas tan grandes como la cabina de un camión han sido vistos rondando por debajo de la superficie”, afirmó

Decenas de personas ya han tenido que ser rescatadas en Shelly Island. “Algunos cruzaron con bastante facilidad durante la marea baja, pero después no pueden regresar con seguridad cuando la marea está alta, cuando las corrientes son mucho más profundas y más fuertes”, dijo Bob Helle, jefe asistente del Escuadrón de Rescate de Hatteras Island.

A través de un comunicado, las autoridades advierten que los visitantes pueden visitar la isla usando kayaks o tablas, en vez de nadando


EXTRAÑAS CRIATURAS MARINAS CONOCIDAS VULGARMENTE CON EL NOMBRE DE "PEPINILLO DE MAR".

















Millones de estos animales han aparecido, desde el norte de California hasta el sur de Alaska, provocando numerosos daños en las redes de los pescadores y desconcertando a los científicos que desconocen la causa de este curioso fenómeno.

Aunque parece un solo animal (también llamado "unicornio de mar") es en realidad una colonia de forma tubular y consistencia gelatinosa denominada pirosoma, que contiene en su interior millones de organismos diminutos que se reproducen de forma asexuada, clonándose a sí mismos.

Cada uno de estos organismos tiene unos pocos milímetros de largo y está conectado a los demás por medio de tejido.
El pirosoma varía en tamaño pero puede llegar a medir hasta 60 centímetros y su cuerpo brilla en la oscuridad.
Aguas cálidas
Normalmente, los unicornios de mar pueden encontrarse en casi todas partes del mundo. Pero siempre en aguas tropicales y lejos de la costa
Entonces, ¿cómo se explica la presencia de estos animales en la costa oeste de Estados Unidos y Canadá?
De acuerdo a Ric Brodeur, biólogo investigador de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), la abundancia de pirosomas está vinculada a las condiciones inusualmente cálidas a lo largo de la costa, que se asemejan a las de su hábitat natural.

El primero que se vio en la costa oeste de EE.UU. fue en 2012, en las aguas de California.
Desde entonces, han comenzado a multiplicarse gradualmente y se han ido expandiendo hacia el norte, hasta que su población se disparó en meses recientes, señaló la NOAA.
Si bien estas criaturas no son dañinas -aunque se parecen a las medusas, no pican- sí perjudican a los pescadores que no pueden trabajar cuando el mar está repleto de pirosomas.
Científicos desconocen aún si estos animales permanecerán por mucho tiempo más en estas aguas como para afectar de forma significativa la cadena alimentaria en el ecosistema.

Y aunque se reproducen a gran velocidad, si las condiciones climáticas se tornan menos favorables, su población puede reducirse drásticamente.
Según explicó la bióloga marina Lisa-ann Gershwin al periódico británico The Guardian, explosiones similares se registraron anteriormente en regiones inusuales, como en los mares subantárticos


domingo, 2 de julio de 2017

INICIA LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DE LA PARTE BAJA DEL RÍO YUNA



















productores agrícolas, especialmente de arroz.
Estos trabajos se realizan a través del Instituto Agrario Dominicano (IAD), iniciándose en el canal Caño de Guayabo, para luego continuar en el dique de Barracote, y finalmente cubrir toda el área hasta la zona costera.
Emilio Toribio Olivo, director general del IAD, dijo que estas labores son realizadas para que las aguas puedan fluir sin dificultad y eviten la inundación de más de 30 mil tareas de tierra.

“Iniciamos estos trabajos por instrucciones del presidente Danilo Medina, para garantizar la fluidez del agua en caso de inundaciones, sobre todo ahora que se está plantando la segunda cosecha de arroz y es temporada ciclónica” dijo el funcionario.
Detalló que es prioridad del gobierno de Danilo Medina que los productores del campo estén tranquilos, poniendo a producir con eficacia cada tarea de tierra, para el sustento de ellos, sus familias y sus comunidades.
Indicó Toribio Olivo que las comunidades beneficiadas directamente son La Reforma, Las Flores, El Mango, La Jagua, La Garza, Las Coles, Los Cacaos y El Guayabo, dentro del área de Arenoso y Villa Rivas, provincia Duarte.

Bernardina Hernández (doña Mora), de la Asociación de Productores del Bajo Yuna y asesora de la Asociación de Productores Privados de Arroz, destacó el impacto que tendrá para la producción la limpieza del río, al tiempo que agradeció el apoyo brindado por las autoridades del IAD.
Estuvieron presentes, además, en esta actividad el gerente y subgerente del IAD en la zona, Rufino Jiménez y Félix Arias, así como el encargado de Ingeniería, Víctor Hugo Ramírez, entre otros.