domingo, 26 de julio de 2026

UN MILÍMETRO DE LLUVIA REPRESENTA UNA LÁMINA DE AGUA DE UN MILÍMETRO DE ALTURA DISTRIBUIDA UNIFORMEMENTE SOBRE UNA SUPERFICIE.


 

Como cada hectárea tiene 10.000 metros cuadrados y cada milímetro equivale a un litro por metro cuadrado, una precipitación de 1 mm aporta teóricamente 10.000 litros de agua sobre una hectárea.

Si la lluvia alcanza 10 mm, el volumen total recibido asciende a 100.000 litros por hectárea.



Sin embargo, no toda esa agua queda disponible para los cultivos.

Una parte puede perderse por escorrentía, evaporación, infiltración profunda o acumulación en zonas bajas.

La cantidad realmente aprovechada depende de la pendiente, la cobertura vegetal, la textura del suelo, su compactación y la intensidad de la lluvia.

Una precipitación suave suele infiltrarse mejor que una tormenta intensa que cae en pocos minutos.

Esta equivalencia permite interpretar los registros del pluviómetro, estimar el aporte de agua al suelo y decidir si es necesario complementar con riego. También ayuda a dimensionar reservorios, canales y sistemas de captación de agua de lluvia.

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