domingo, 26 de julio de 2026

EL ESPACIO ENTRE ÁRBOLES FRUTALES DEBE PLANIFICARSE PENSANDO EN EL TAMAÑO QUE ALCANZARÁ LA COPA ADULTA, NO SOLAMENTE EN EL TAMAÑO DE LA PLANTA RECIÉN COMPRADA.


 

Como referencia, los limoneros y mandarinos pueden establecerse aproximadamente entre 3 y 4 metros de distancia, mientras que la guayaba suele necesitar entre 4 y 5 metros.

Árboles de mayor desarrollo, como mango y aguacate, pueden requerir separaciones cercanas a 6–8 metros para recibir suficiente luz, mantener buena ventilación y evitar que sus ramas compitan entre sí.

Estas distancias también facilitan la poda, la cosecha, el riego y el control de plagas.

En patios pequeños se pueden utilizar variedades injertadas, enanas o de crecimiento compacto, acompañadas de podas de formación frecuentes para limitar la altura y el diámetro de la copa.

También conviene dejar suficiente espacio respecto de paredes, tuberías, veredas y cimentaciones, especialmente en especies vigorosas.

 Las medidas son orientativas, porque el patrón de injerto, la variedad, la fertilidad del suelo, el clima y el sistema de poda pueden modificar

No hay comentarios:

Publicar un comentario