lunes, 8 de noviembre de 2021

COP26 INICIA SU SEGUNDA SEMANA CON AVANCES PARA RD Y MUCHOS RETOS

 

La Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, mejor conocida como COP, inicia su segunda semana de su 26 edición con avances significativos para la República Dominicana, que, sin grandes discursos, pero con mucho esfuerzo, sigue dando pasos hacia los objetivos nacionales de mejora de la resiliencia, mayor adaptación al cambio climático y toma de decisiones para lograr la neutralidad de carbono en el año 2050.

 


La COP26 inició con mucho movimiento, la presencia de líderes mundiales como el presidente de Estados Unidos, Joe Biden; el Príncipe Carlos, heredero al trono de Reino Unido; el primer ministro de ese país, Boris Johnson; el secretario general de la ONU, Antonio Guterres; el presidente de Francia Emmanuel Macron; el primer ministro de India, Narendra Modi; entre muchas otras personalidades, cautivó la atención de los medios de comunicación del mundo.

Los discursos de estos líderes, en líneas generales, estuvieron alineados en torno a la necesidad de profundizar la acción climática para frenar el ascenso de las temperaturas en el planeta.

 


Especialmente Biden, dedicó varias líneas de su discurso a los presidentes de Rusia y China, Xi Jinping y Vladimir Putin, respectivamente, quienes no acudieron a esta Conferencia.

Sin embargo, pese a los resonantes discursos de los jefes de Estado y de gobierno que sí estuvieron presente en el inicio de esta COP26, los compromisos de los países desarrollados, aún se encuentran lejos de cumplir sus principales compromisos. Por ejemplo, pese a que en el Acuerdo de París esos Estados se comprometieron a disponer unos 100 mil millones de dólares cada año para financiar la acción climática de los países en vías de desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas ha denunciado que aún no se alcanza ni siquiera el 10 % de ese monto.

 




Es por ello, que en Glasgow no han faltado las protestas, masivas movilizaciones de jóvenes activistas de todo el mundo se han registrado en las calles de esta pequeña ciudad escocesa de menos de un millón de habitantes, que ha recibido la visita de unos 3 mil 500 delegados y observadores inscritos para participar en este evento.

Las protestas más llamativas y concurridas las encabezó el pasado viernes, día dedicado por la COP a los jóvenes y el empoderamiento climático, la activista sueca, Greta Thunberg, quien calificó a la COP26 como un “Festival de Ecoblanqueo” y exigió a los gobiernos de los países desarrollados que tomen acciones más drásticas en favor del clima.

 

Sin embargo, para la República Dominicana, la COP26 representa una nueva oportunidad para consolidar su liderazgo en la región de Latinoamérica y el Caribe en materia de Cambio Climático.

 

Para ello, el país cuenta con una delegación de técnicos encabezada por los representantes de los dos puntos focales del país ante la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático: el ministro de Medioambiente y Recursos Naturales, Orlando Jorge Mera, y el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para Cambio Climático, Max Puig. Además, el Ministerio de Energía y Minas envió delegados para atender las reuniones y negociaciones referidas a esa materia, al igual que el Ministerio de Relaciones Exteriores.

 

RD espera millonarios recursos

 


El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, al término de su participación en la ponencia de la gerente general de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF) sobre sobre los programas de transición hacia energías limpias, Mafalda Duarte, aseguró que la República Dominicana recibió de parte de esa entidad la preaprobación de dos expresiones de interés para sendos proyectos de superación del carbón y la facilitación de las energías renovables.

 

En caso de aprobación definitiva el financiamiento de los proyectos considerados podría superar los 200 millones de dólares.

 

“Estoy entusiasmado por las posibilidades que estos programas abren a nuestro país en su propósito de impulsar una transición energética de acuerdo con las necesidades impuestas por los graves desafíos del cambio climático”, dijo Puig al confirmar que las dos solicitudes dominicanas ya están a la espera de la asignación de los recursos correspondientes.

 


Futura transición energética

 

En otra actividad realizada en el marco de esta Conferencia, la delegación dominicana participó en una sesión de trabajo de la Alianza Global para el Abandono del Carbón (Powering Past Coal Alliance, o PPCA), coalición de más de 50 países que invitó a República Dominicana a integrarse a sus filas.

Max Puig precisó al respecto que la eliminación del carbón como fuente de energía es una de las metas más importantes del mundo y que nuestro país la ha asumido oficialmente desde 2012 con la promulgación de la ley de Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 y al estar comprometida con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 13, de Acción por el Clima.

 

En la sesión de la Alianza Global para el Abandono del Carbón participó el presidente de la COP26, Alok Sharma, dándole un firme respaldo al propósito de eliminar el carbón como medida indispensable para alcanzar un mundo climáticamente neutro para el año 2050.

 

En la delegación dominicana participaron Darío Geraldo Kelly y Tirso Peña, en representación de la Comisión Nacional de Energía.

 

RD se inserta en iniciativas

 

Nada más iniciarse la Conferencia, la representación dominicana, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, suscribió la declaración “Acción sobre los bosques y el uso de la tierra”, iniciativa que fue respaldada por más de 100 líderes mundiales para detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra, con miras al año 2030.

 


En el acto en que se realizó la firma de esta declaración participó el ministro de Medioambiente Orlando Jorge Mera, quien explicó que esa iniciativa pretende preservar la biodiversidad a través de la conservación de los bosques y suelos mediante la restauración de más de 13 millones de millas cuadradas de bosques en todo el mundo, para el 2030. Según contempla la declaración, para alcanzar esos objetivos se destinarán más de US$19 mil millones provenientes de fondos públicos y privados que serán destinados a los países parte de la declaración.

 

Semana de negociaciones

 


Ya sin la presencia de los jefes de Estado y de Gobierno, este lunes inicia una semana de largas tandas de negociaciones, en la que el trabajo de los técnicos y especialistas de los dos puntos focales nacionales ante la Convención Marco de la ONU para el cambio climático, será fundamental.

 

El principal desafío es terminar de redactar el libro de normas para la aplicación del Acuerdo de París, una ardua tarea que tiene al polémico artículo 6 como la mayor piedra de tranca, aunque no es la única.

 


La financiación de las pérdidas y daños que ya está ocasionando el cambio climático en el mundo es otro tema en torno al cual se están librando grandes batallas diplomáticas, de hecho, la posición de la Asociación de los Pequeños Estados Insulares, los más vulnerables al fenómeno, es exigir que ese tema sea elevado a la misma categoría que la Mitigación (reducción de emisiones) y la Adaptación al cambio climático, para que sea vinculante el compromiso de financiamiento acordado en París en 2015.

 


Otro aspecto en el que es necesario avanzar es el marco común de acción: es necesario que todos los países trabajen con mediciones y planes de acción conjuntos, que se midan sus acciones con la misma vara y en los mismos periodos de tiempo para poder medir efectivamente los avances de este desafío global, pero allí también habrá que trabajar muy duro para lograr los acuerdos necesarios.

 


Al final de esta semana que inicia hoy, es posible que la COP26 no haya arrojado todos los resultados que el mundo reclama, incluso, puede que los avances que se logren sean mínimos, pero aún así, es preferible un mínimo avance que un nuevo retroceso, como el ocurrido en 2017, cuando el ahora expresidente de EE. UU., Donald Trump, sacó a su país, el mayor emisor de Gases de Efecto Invernadero en el mundo, del Acuerdo de París.

 

Periódico El Caribe


CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE: LOS PAÍSES MÁS VULNERABLES AL CAMBIO CLIMÁTICO PIDEN A LOS MÁS DESARROLLADOS MAYOR FINANCIACIÓN EN LA COP26


 

 

Mereani y sus hijos sentados en una de las paredes de ladrillo de lo que solía ser su hogar en Fiji. Su casa estaba a sólo unos metros de la costa y sufrió grandes daños durante las fuertes oleadas de tormenta causadas por el paso del ciclón Winston.© UNICEF/Sokhin

Mereani y sus hijos sentados en una de las paredes de ladrillo de lo que solía ser su hogar en Fiji. Su casa estaba a sólo unos metros de la costa y sufrió grandes daños durante las fuertes oleadas de tormenta causadas por el paso del ciclón Winston.

   

CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIOAMBIENTE

Inundaciones, incendios, aumento del nivel del mar, ciclones e innumerables cuerpos perdidos en el océano y bajo la tierra: una realidad que ya viven muchas naciones que sufren los efectos del cambio climático. Con ellos arranca la segunda semana de la Conferencia sobre el Clima bajo el tema "Adaptación, pérdidas y daños". El mensaje es para los países desarrollados: deben mantener su promesa de financiación y apoyo a los pequeños estados que ya lo están perdiendo todo.

 

"Del océano surgió la vida, la paz y nuestro confort,

un mundo desconocido para la mayoría pero que era uno para mi gente... Algún día recordaremos un tiempo en el que nuestros hogares se erigían orgullosos y altos, porque hoy ya no se tienen en pie. Ese lugar lo ocupa ahora el océano".

 

El octavo día de la Conferencia sobre el Clima, COP26, arrancaba con un poema recitado por una activista de Papúa Nueva Guinea. Sus palabras resonaban en una sala de reuniones de la zona azul.

 

"Nunca sabremos cuando la marea subió y se tragó nuestros hogares. Nuestras culturas, nuestras lenguas y nuestras tradiciones se las llevará el océano. Cuando dicen ‘para 2030 o 2050’, ¿cómo pueden establecer esos plazos de nueve a 29 años cuando mi pueblo ha demostrado que tenemos que actuar ya, que no hay tiempo que perder?", dijo, explicando que el océano que una vez dio vida a su pueblo, ahora se ha convertido en su verdugo.

 

No estaba sola. A pocos metros, en otra sala, una joven y superviviente del súper tifón Haiyan que azotó Filipinas hace hoy exactamente ocho años, tenía un mensaje para el mundo.

 

"Dejaron de contar cuando el número de muertos llegó a 6000, pero todavía hay 160.000 cuerpos desaparecidos. Hoy seguimos pidiendo justicia para nuestros amigos y familiares que perdieron la vida a causa de los desastres climáticos. Los jóvenes filipinos luchan por un futuro que no esté plagado de ansiedad y miedo porque otro Haiyan pueda llegar en cualquier momento y arrebatar la vida y los sueños de nuestros seres queridos. No merecemos vivir con miedo", dijo.

 

Para ella, la COP26 debe ser el espacio para defender el "programa de pérdidas y daños".

 

"Hoy hace exactamente ocho años que Haiyan cambió drásticamente la vida de los filipinos, los efectos del cambio climático son cada vez peores. No tendrían que estar esperando aún que se haga justicia", aseguró, y añadió que las empresas y otros emisores de carbono deberían ser responsables.

 


El archipiélago de Tuvalu, en el Pacífico Sur, es altamente vulnerable a la subida del nivel del mar provocada por el cambio climático.PNUD/Silke von Brockhausen

El archipiélago de Tuvalu, en el Pacífico Sur, es altamente vulnerable a la subida del nivel del mar provocada por el cambio climático.

La lucha por las pérdidas y los daños

El término 'pérdidas y daños' está recogido en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y se utiliza para referirse a los daños que el cambio climático, causado por el ser humano, está provocando.

 

Sin embargo, la respuesta adecuada a esta cuestión ha sido objeto de disputa desde la adopción de la Convención. Establecer la responsabilidad y la indemnización por pérdidas y daños ha sido un objetivo que se viene persiguiendo desde hace tiempo en las negociaciones para los países vulnerables y en desarrollo de la Alianza de Pequeños Estados Insulares y el Grupo de Países Menos Adelantados. Pero los países ricos se han resistido a debatir el tema a lo largo de los años.

 

"Seis años después del Acuerdo de París, que tiene su propio artículo sobre pérdidas y daños, los países pequeños todavía tienen que luchar para tener un tema de la agenda sobre pérdidas y daños en la COP", dijo un representante de la ONG Climate International durante una conferencia de prensa.

 

En cuanto al otro gran tema del día, la adaptación, también está ligada a la financiación. Los líderes de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo dejaron claro que los compromisos de la semana pasada en materia de bosques, agricultura, financiación privada y otros asuntos son insuficientes.

 

"Acogemos con satisfacción los nuevos compromisos contraídos la semana pasada, pero con el debido respeto, para ser honesto, no puedo estar entusiasmado con ellos (...) Faltan varias promesas nuevas, y otras vienen con compromisos insuficientes que sólo han conseguido poner obstáculos en el camino que lleva a la ruta errónea de los 1,5 grados de calentamiento", dijo Frank Bainimarama, primer ministro de Fiyi.

 

Una promesa rota

El anuncio de la semana pasada de que la promesa de 100.000 millones de dólares anuales para la financiación del clima en los países en desarrollo se retrasará de nuevo era el gran tema tabú de la Conferencia, pero muchos líderes de estos países lo pusieron sobre la mesa.

 

"Las naciones desarrolladas nos están fallando, son las que tienen los recursos y la tecnología para marcar la diferencia y, sin embargo, han dejado fuera de la mesa el potencial de las energías limpias y la adaptación al no cumplir la promesa de entregar 100.000 millones durante dos años consecutivos (...) A nosotros, los más vulnerables, se nos dice que nos aguantemos y esperemos hasta 2023", añadió Bainimarama.

 

El primer ministro recordó que, desde la firma del Acuerdo de París, trece ciclones han azotado las Fiyi, y afirmó que no debería haber una demora para desarrollar la resiliencia. Para ello se necesita dinero "simple y llanamente". 

 

"Estoy preparado, junto con cada uno de los fiyianos, a hacer lo necesario para asegurar nuestra cadena alimentaria y garantizar el crecimiento de nuestra economía insular. Tenemos soluciones y siempre estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia", destacó, y dijo a los delegados que también han ofrecido ya refugio a los habitantes de las naciones insulares de Kiribati y Tuvalu en caso de que sus hogares sean los primeros en desaparecer.

 

El ministro Simon Stiell, de Granada, también comentó que las promesas hechas la semana pasada deben traducirse en actuaciones significativas sobre el terreno.

 

"Para nosotros, en las islas, el cambio climático no es algo abstracto. Es real y se vive todos los días, y si la mitigación es un maratón que nos lleva a ese objetivo del 1,5, la adaptación es el sprint mientras luchamos contra los efectos y la urgencia de proteger la vida y los medios de subsistencia", subrayó.

 

Por su parte, Kathy Jetñil-Kijiner, enviada climática de las Islas Marshall, dijo que la ciencia está empezando a revelar que las medidas de adaptación van a costar mucho más de 100.000 millones de dólares al año.

 

"Hablamos de varios miles de millones de dólares para aplicar nuestros planes nacionales de adaptación. Hemos recibido estudios preliminares que nos muestran estimaciones de decenas de miles de millones para la recuperación de tierras, la elevación de partes de nuestras tierras y la migración interna. Cuando negociemos un nuevo objetivo de financiación para 2025, debe estar basado en la ciencia. El primer objetivo era una estimación", explicó.

 


ARCHIVO. Barack Obama en la Asamblea General de la ONUONU / Loey Felipe

ARCHIVO. Barack Obama en la Asamblea General de la ONU

El expresidente Obama en apoyo de los pequeños estados insulares

Para sorpresa de algunos asistentes a la COP26, el expresidente Barack Obama asistió a la reunión con los representantes de los Estados insulares.

 

Nacido y criado en Hawai, se definió como un "niño de isla" y dijo que el mundo no está haciendo lo suficiente por las islas, que están más amenazadas que nunca.

 

"Esto no es algo que esté a 10, 20 o 30 años vista, sino que es ahora, y tenemos que actuar ya", dijo.

 

Invitó a los delegados a avanzar aunando fuerzas citando un viejo dicho hawaiano: "Si queréis remar en una canoa, lo mejor es que todos reméis en la misma dirección y al mismo tiempo. Sólo así se puede avanzar. Ese es el tipo de espíritu que se necesita para avanzar", añadió.

 

Más tarde, Obama intervino en la sesión plenaria de la COP26, donde se comprometió a impulsar la acción climática como ciudadano particular y dejó claro que mantener las temperaturas por debajo de 1,5C va a "ser difícil".

 

"La cooperación internacional siempre ha sido difícil, pero se hace más difícil por la desinformación y la propaganda que sale de las redes sociales en estos días (...) Conseguir que la gente trabaje junta a escala mundial requiere tiempo, y ese es un tiempo que no tenemos (...) Si trabajamos lo suficientemente duro durante el tiempo suficiente, esas victorias parciales suman", argumentó.

 

También animó a los jóvenes a hablar con sus familias sobre el cambio climático.

 

"Nuestro planeta ha resultado herido por nuestras acciones, esas heridas no se curarán ni hoy ni mañana, [pero] creo que podemos asegurar un futuro mejor. Tenemos que hacerlo", dijo.

 

Balance de las negociaciones

Mientras todo esto ocurría, la presidencia de la COP26 celebraba este lunes un acto para hacer balance del progreso de las negociaciones en curso. Como es lógico, los representantes de los países en desarrollo hicieron un contundente llamamiento para que se resuelvan los puntos pendientes de la agenda, haciendo hincapié en la cuestión de la financiación.

 

También afirmaron que la plétora de compromisos anunciados la semana pasada son bienvenidos, pero que falta por ver si se toman medidas.

 

"Una COP sin una financiación concreta no puede calificarse de exitosa", dijo el ministro negociador de Guinea en representación de los países del G77 y China.

 

"Estamos decepcionados porque los países desarrollados no están dispuestos a debatir cuestiones de financiación", y les acusó además de hacer algunas "promesas vacías".

 

Antigua y Barbuda, en representación de la Alianza de Pequeños Estados Insulares, abordó el fracaso de la entrega de los 100.000 millones de dólares de financiación para el clima por parte de los países desarrollados, así como la incertidumbre sobre la financiación para la adaptación, diciendo que debería ser mucho más ambiciosa.

 

"Si un árbol cae en un bosque y nadie lo oye, no hace ruido. El acto sobre las contribuciones determinadas a nivel nacional tuvo lugar brevemente a altas horas de la noche en una pequeña sala con un interludio musical. Colegas, no estuvimos allí para escucharlo. El informe revela una enorme brecha en la ambición, necesitamos unas planes nacionales más contundentes para 2030 con planes de implementación concretos", dijo el ministro, señalando que el informe indica que habrá un aumento del 13% de las emisiones, en lugar del 45% necesario para frenar el calentamiento global.

 

Bután, en representación del grupo de países menos desarrollados, dijo que las declaraciones públicas de los países suelen diferir de lo que se escucha y de las negociaciones.

 

"Llegamos a Glasgow con grandes expectativas, necesitamos compromisos firmes para garantizar la supervivencia de los mil millones de personas que viven en los países menos desarrollados en el futuro. Todavía hay puntos clave en las negociaciones que debemos resolver esta semana", subrayó.

 

El representante se refería a los temas de la transparencia, los mercados de carbono, el reglamento de París, así como la financiación, que la presidencia de la COP26 anunció que se tratarán en esta última semana de negociaciones.

 


Bernard Ewekia, un estudiante de Tuvalu, posa para una foto en el pabellón COP26 de su país en la Conferencia sobre el Clima en Glasgow, Escocia.Noticias ONU//Laura Quinones

Bernard Ewekia, un estudiante de Tuvalu, posa para una foto en el pabellón COP26 de su país en la Conferencia sobre el Clima en Glasgow, Escocia.

Cuestión de vida o muerta

Para Bernard Ewekia, un estudiante que viajó a Glasgow desde las islas de Tuvalu, en el Pacífico, las palabras no son suficientes.

 

"Ya hay cinco islas alrededor de Tuvalu que han desaparecido, y quiero que los líderes mundiales se comprometan, pero también que actúen ahora antes de que mi país desaparezca por completo", declaró a Noticias ONU en el pabellón de su país, que este año cuenta con un grupo de osos polares y pingüinos, ambas especies en peligro de extinción debido al cambio climático.

 

Para la poeta de Papúa Nueva Guinea, las verdaderas soluciones se encuentran entre en las comunidades, por lo que apoyarlas es indispensable para la adaptación y la mitigación del cambio climático.

 

"Eliminen los plazos, mi gente es la solución, esta es nuestra tierra y tenemos las conexiones, trabajemos juntos, dejen que se cuente nuestra historia. Confíen en nosotros para liderar nuestras soluciones a nivel local y actúen ahora", afirmó

Fuente: Noticias ONU

 

 

domingo, 7 de noviembre de 2021

COMUNIDADES RURALES DE RD LLEVAN ANTE LA COP26 PROPUESTA DE ACCIÓN CLIMÁTICA


 

Comunidades rurales de la República Dominicana enviaron sus propuestas para enfrentar el desafío global del cambio climático, con la delegación del país que participa en la COP26.

 

Estas medidas surgieron luego de un encuentro entre el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (PPS/FMAM), y Guakía Ambiente.

 


El “Encuentro Nacional de Comunidades Rurales” se realizó en el marco de la iniciativa global del PNUD de “la Promesa Climática”, a través de la cual la entidad apoya a más de 100 países para mejorar sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, en inglés), según lo establecido en el Acuerdo de París.

 


La iniciativa se propone contribuir a incrementar la ambición de los países en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, aumentar su resistencia a los impactos climáticos y apoyar las prioridades de desarrollo sostenible.

 

En el evento se definieron propuestas concretas para la inclusión de las poblaciones rurales en la acción climática del país con énfasis en la seguridad hídrica, uso de suelos, transporte, salud, comunidades resilientes, seguridad alimenticia, entre otros.

 

Los comunitarios llamaron a la comunidad internacional hacia un compromiso más ambicioso en las NDC, para lograr que el incremento de la temperatura no supere los 1.5 grados y apoyo de la adaptación basada en la comunidad con los recursos suficientes para financiar el desarrollo en todos los sectores afectados.

 


La representante residente del PNUD en la República Dominicana, Inka Mattila, resaltó que este evento nacional da continuidad al trabajo iniciado y fortalece la participación de las comunidades locales en la definición de la agenda climática nacional.

 

Durante la actividad, Michela Izzo, directora ejecutiva de Guakía Ambiente, presentó la situación actual y el compromiso para atacar el cambio climático en la República Dominicana, así como las consecuencias que enfrenta el país debido a la situación climática mundial.

 

Diario Libre


CÓMO VOLAR MÁS SIN SEGUIR CONTAMINANDO?


 

¿Cómo aumentar el volumen de pasajeros en el sector aéreo al mismo tiempo que se reducen drásticamente las emisiones de gas de efecto invernadero de los aviones?

 

 


El sector aéreo transportó 4,500 millones de pasajeros en 2019, lo que significó una producción de 900 millones de toneladas de CO2, es decir aproximadamente el 2% de las emisiones mundiales. Para 2050 se calcula que se duplicará el número de pasajeros, lo que en principio significaría duplicar también la emisión de CO2.

 

Esta predicción provocó la movilización ecologista, con campañas como "Flygskam" ("vergüenza de tomar el avión"), en Suecia en 2018.

 


Entre 2009 y 2019 las aerolíneas mejoraron en un 21.4% su eficacia energética, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Algo que no impide que sigan aumentando las emisiones del sector.

 

¿CUÁLES SON LOS COMPROMISOS?

 

La IATA se comprometió a principios de octubre a tener "cero emisiones netas" de CO2 en 2050. Cuando el objetivo inicial era simplemente dividirlas por dos.

 


A nivel de estados, la Unión Europea quiere reducir sus emisiones en un 55% de aquí a 2030, respecto a 1990. Lo que incluye al sector aéreo. Estados Unidos por su parte desea bajar las emisiones de la aviación comercial en un 20% en comparación con la trayectoria actual.

 

¿Cuáles son los instrumentos para lograrlo?

 

Los europeos esperan que las mejoras de tecnología e infraestructuras, ya sea con nuevos materiales, motores más económicos, una mejor gestión del tráfico aéreo, aviones con combustible a base de hidrógeno o un mayor papel de la energía eléctrica, contribuyan a reducir a la mitad las emisiones.

 


La IATA sin embargo cree que solamente se logrará el 14% del objetivo.

 

Para alcanzar las "cero emisiones netas", los planes del sector pasan por mecanismos de compensación de carbono (como plantar árboles), algo criticado por las ONG ecologistas, que consideran que lo único que se consigue es desplazar el problema.

 

¿Cuál es el papel de los carburantes sostenibles?

 

"La única solución milagrosa para descarbonizar la aviación son los carburantes sostenibles", explica Brian Moran, a cargo del desarrollo sostenible en Boeing.

 


La IATA calcula que dos tercios del esfuerzo de descarbonización deberá recaer en los carburantes de aviación sostenibles (CAS), producidos a partir de aceite de cocina, algas, residuos de madera o productos de "biomasa".

 

La Comisión Europea planea establecer una obligación de incorporación del 2% de CAS en el queroseno de aviación en 2025, del 5% en 2030 y del 63% en 2050. Boeing y Airbus prevén que sus aviones podrán volar con 100% de CAS a finales de esa década.

 


Los CAS cuestan en la actualidad cuatro veces más que el queroseno y, lo que es más delicado, no es fácil conseguirlos. Representan menos del 0,1% de los 360.000 millones de litros de carburante utilizados por la aviación en 2019.

 

Todo un nuevo sector debe surgir, para aumentar la producción y que el precio baje.

 

La UE considera que se puede lograr mediante nuevos impuestos sobre el queroseno para los vuelos interiores, mientras que Estados Unidos propone desgravaciones fiscales.

 

¿Es posible lograrlo?

 

El patrón de Airbus, Guillaume Faury, piensa que las innovaciones tecnológicas en los aviones, y en particular el avión de hidrógeno, estarán listas "pero no se trata solamente de crear el avión, sino de agencias reguladoras del sector energético".

 


Pero la biomasa es un recurso limitado. Como explica Jo Dardenne, de la Federación Europea Transporte y Medio Ambiente (T&E, en inglés) a la AFP: "Consideramos que de aquí a 2050, los biocarburantes avanzados que a partir de residuos cubrirán el 11% de las necesidades del sector aéreo".

 

El sector apuesta, por lo tanto, por los futuros carburantes sintéticos, o electrocombustibles, fabricados con hidrógeno producido con electricidad renovable y con CO2 captado en la atmósfera.

 


Sin embargo, para producir electrocombustibles que sumen el 10% del consumo actual de queroseno de aviación equivale a la producción total de electricidad de España y Francia juntas, explica Timur Gül, responsable de la Agencia Internacional de la Energía (IAE).

 

"Las tecnologías que se quieren desarrollar para reducir las emisiones del sector aéreo serán extremadamente energívoras" añade Dardenne, para quien no hay otro remedio que "cambiar de paradigma", es decir, volar menos.

CAMBIO CLIMÁTICO: MÁS DE 100 PAÍSES SE COMPROMETEN PARA SALVAR LOS BOSQUES Y ACABAR CON LA DEFORESTACIÓN EN 2030



Cambio climático y medioambiente

Con ese acuerdo llega una larga lista de compromisos de agentes del sector público y privado para combatir el cambio climático, frenar la destrucción de la biodiversidad y el hambre, y proteger los derechos de los pueblos indígenas.

 

En el segundo día de la cumbre de líderes mundiales sobre el clima, la COP26, más de 100 países se han comprometido a salvar y restaurar los bosques de nuestro planeta, en el segundo día de la cumbre de líderes mundiales sobre el clima, la COP26

 


Los participantes en la Conferencia sobre el Clima se han encontrado hoy martes con una sala plenaria iluminada de verde, el sonido de los pájaros y el susurro de las hojas, que esta vez provenía de las pantallas gigantes y los altavoces. Incluso parecía haber una calma general entre los delegados, como si estuvieran respirando el aire más limpio de las montañas.

 

"Hoy va a ser un día monumental, vamos a marcar el rumbo sobre cómo preservar los pulmones del mundo". La frase de apertura de la maestra de ceremonias Sandrine Dixson-Declève dio la bienvenida a los participantes en el evento clave sobre los que son considerados los pulmones del planeta.

 

A continuación, se pasó una película narrada por Sir David Attenborough en las pantallas gigantes del recinto.

 

"Al destruir los bosques, estamos perjudicando la biodiversidad y nuestras vidas... Los bosques proporcionan agua dulce, limpian el aire que respiramos, inspiran valor espiritual y nos proporcionan alimentos... Nuestro reto ahora debe ser detener la deforestación y empezar a restaurar los bosques. Se requiere un enorme esfuerzo, y cada país necesitará su propia manera de enfocar el asunto", su característica voz resonó en todo el recinto.

 




Su discurso pareció llegar a muchos.

 

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, subió al podio para anunciar que al menos 110 países, que representan el 85% de los bosques del mundo, han firmado ya la crucial Declaración de los líderes de Glasgow sobre los bosques y el uso de la tierra de la COP26, comprometiéndose a detener y revertir la deforestación para 2030.

 

"Proteger nuestros bosques no es sólo una medida para hacer frente al cambio climático, sino también para un futuro más próspero", dijo.

 

Johnson destacó que China, Rusia y Brasil también se han sumado a la promesa, lo que considera que puede ser también una oportunidad paralela para la creación de empleo.

 

El presidente ruso, Vladimir Putin, y también el de Brasil, Jair Bolsonaro, aparecieron en un mensaje pregrabado en el que apoyaban la promesa, entre otros líderes ausentes de la Conferencia.

 

"Firmar la declaración es la parte fácil. Es esencial que se implemente ahora", instó el Secretario General de la ONU, António Guterres, en su cuenta oficial de Twitter.

 


Lo que promete la declaración

En la declaración, los líderes prometen reforzar sus esfuerzos comunes para preservar los bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración, así como facilitar políticas de comercio y desarrollo sostenibles, tanto a nivel internacional como nacional.

 

El texto también menciona el empoderamiento de las comunidades locales, incluidos los pueblos indígenas, que a menudo se ven afectados negativamente por la explotación y degradación de los bosques.

 

La declaración también pretende aplicar y rediseñar las políticas y programas agrícolas para reducir el hambre y proteger el medio ambiente.

 

La financiación también es clave en el compromiso. Los líderes prometen facilitar la alineación de los flujos financieros con los objetivos internacionales para revertir la pérdida y la degradación, al tiempo que garantizan políticas para acelerar la transición hacia una economía más verde.

 

En los últimos diez años, se destinaron aproximadamente 40 veces más fondos a prácticas destructivas de uso de la tierra que a la protección de los bosques, la conservación y la agricultura sostenible.

 

El compromiso, firmado por más de 30 instituciones financieras que cubren más de 8,7 billones de dólares de activos bajo gestión de todo el mundo, pretende cambiar esta situación. Su objetivo es alejarse de las carteras que invierten en cadenas de suministro de productos agrícolas con alto riesgo de deforestación y acercarse a la producción sostenible.

 


El primer ministro británico, Boris Johnson, durante su intervención en  la Conferencia sobre el clima, COP26, en Glasgow, Escocia.Noticias ONU/Laura Quiñones

El primer ministro británico, Boris Johnson, durante su intervención en la Conferencia sobre el clima, COP26, en Glasgow, Escocia.

“Chocolate libre de culpa"

El presidente de Indonesia, Joko Widodo, se unió a Boris Johnson para anunciar que 28 países, que representan el 75% del comercio mundial de productos clave que amenazan los bosques, como el aceite de palma y el cacao, se han comprometido a un conjunto de medidas para lograr un comercio sostenible.

 

"¡Chocolate libre de culpa!", gritó emocionado el primer ministro del Reino Unido, para presentar la nueva “Hoja de ruta para la acción en materia de bosques, agricultura y comercio de productos básicos”, una nueva asociación entre los gobiernos de los principales países productores y consumidores para romper el vínculo entre la deforestación y los productos agrícolas.

 

La hoja de ruta acelerará las medidas que incentiven la sostenibilidad en la cadena de suministro, apoyen a los pequeños agricultores para que puedan participar en los mercados, mejoren la transparencia de las cadenas de suministro e impulsen nuevas tecnologías e innovación.

 


El compromiso de la cuenca del Congo

Los anuncios no se detuvieron ahí. Los coanfitriones de la COP26 presentaron el Compromiso de la cuenca del Congo, que ha sido firmado por más de 10 países, el Fondo de la Tierra de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, y la Unión Europea para movilizar 1500 millones de dólares para proteger los bosques, las turberas y otras reservas críticas de carbono.

 

"La cuenca del Congo es el corazón y el pulmón del continente africano, no podemos ganar la batalla contra el cambio climático si no mantenemos la cuenca en pie", declaró el presidente de Gabón, Ali Bongo Ondimba.

 

Según el primer ministro del Reino Unido, la iniciativa también forma parte del nuevo compromiso mundial de financiación de los bosques de más de 12.000 millones de dólares.

 

Se trata de "el mayor compromiso colectivo de fondos públicos destinados a la acción climática de la historia. Pongamos fin a esta gran masacre mundial de la motosierra", dijo.

 

El presidente de los Estados Unidos, Joseph R. Biden, se dirige a los participantes de la Conferencia sobre el clima, COP26, en Glasgow, Escocia.Centro Regional de Información de la ONU/Miranda Alexander-Webber

El presidente de los Estados Unidos, Joseph R. Biden, se dirige a los participantes de la Conferencia sobre el clima, COP26, en Glasgow, Escocia.


Estados Unidos y Colombia también se comprometen

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, participó en el evento y dijo que su país se comprometía a garantizar el agua gratis, mantener la biodiversidad, proteger a las comunidades indígenas y reducir el riesgo de propagación de enfermedades.

 

Biden añadió que ya se están restaurando 20 millones de hectáreas de bosques y que Estados Unido anuncia un nuevo plan para detener la deforestación y restaurar los sumideros de carbono.

 

"Tenemos que abordar esta cuestión con la misma seriedad que la descarbonización de nuestras economías. Eso es lo que estamos haciendo en Estados Unidos", dijo.

 

En cuanto a la movilización de miles de millones de dólares, Biden añadió que Estados Unidos pretende respaldar la restauración de 200 millones de hectáreas de bosque de aquí al 2030. "El plan es el primero de este tipo".

 

Por su parte, el presidente de Colombia, Iván Duque, prometió proteger el 30% del territorio de su país en 2022.

 


"No podemos esperar hasta 2030, debemos actuar ahora para proteger nuestros bosques", dijo, ganándose la ovación de la sala por una de las promesas más ambiciosas presentadas hasta ahora en la Conferencia.

 

 Jeff Bezos durante su intervención en la COP26 en Glasgow, Escocia.Centro Regional de Información de la ONU/Miranda Alexander-Webber

Jeff Bezos durante su intervención en la COP26 en Glasgow, Escocia.

La promesa de Jeff Bezos y las medidas del sector privado

"La naturaleza es hermosa, pero también es frágil. Me lo recordaron en julio cuando fui al espacio con Blue Origin. Me dijeron que ver la Tierra desde el espacio cambia la lente a través de la cual se ve el mundo, pero no estaba preparado para saber hasta qué punto eso sería cierto", dijo el fundador de Amazon, Jeff Bezos, en Glasgow.

 

A través de su Fondo de la tierra, Bezos prometió 2000 millones de dólares adicionales para ayudar a restaurar la naturaleza y transformar los sistemas alimentarios. El Fondo ya había prometido otros 1000 millones de dólares a principios de septiembre.

 

"¿Trabajaremos juntos en esta sala para regalar a nuestros hijos y nietos la mejora del mundo natural? Sé que trabajaremos juntos en este importante viaje", dijo Bezos.

 

También se lanzaron otras tres grandes iniciativas del sector privado:

 


La Financiación Innovadora para la Amazonia, el Cerrado y el Chacho ("IFACC") anunciará la aportación de 3000 millones de dólares para desacelerar la deforestación y la producción de soja y ganado en Sudamérica

La Alianza para la Inversión en Capital Natural de la Iniciativa de Mercados Sostenibles, una organización fundada por el príncipe de Gales para impulsar la inversión privada en capital natural, anunció la incorporación de 12 nuevos miembros y planea movilizar 10.000 millones de dólares en capital privado para finales de 2022.

Unos 1000 millones de dólares iniciales de fondos públicos y privados se conseguirán a través de la Coalición para la Reducción de Emisiones mediante la Aceleración de la Financiación Forestal (LEAF), que incluye a grandes empresas como Delta, PWC, Airbnb y Unilever. Esto proporcionará financiación a los países que reduzcan con éxito las emisiones derivadas de la deforestación, siempre que esas reducciones hayan sido verificadas y confirmadas de manera independiente. La financiación sólo la proporcionarán las empresas que ya se hayan comprometido a reducir las emisiones en sus propias cadenas de suministro

Instituciones financieras

También hoy se presentó una declaración conjunta de nueve bancos multilaterales de desarrollo, incluido el Banco Mundial, que respalda todas las inversiones y transiciones anunciadas.

 

En ella, las instituciones financieras se comprometen a integrar la naturaleza en sus inversiones y en el diálogo político con los países.

 


Los pueblos indígenas reaccionan

Más de 1600 millones de personas en todo el mundo dependen de los bosques para subsistir, y los pueblos indígenas son los custodios de al menos el 36% de los grandes bosques intactos del mundo. Los datos demuestran que cuando se empodera a la población local para que gestione los bosques, están mejor protegidos y gestionados.

 

Varios líderes indígenas de diversas partes del mundo se manifestaron sobre el Compromiso de los Bosques y la Tierra de Glasgow durante el evento.

 

"Buscaremos pruebas concretas de una transformación en la forma de invertir los fondos. Si el 80% de lo que se propone se destina a apoyar los derechos a la tierra y las propuestas de las comunidades indígenas y locales, veremos un cambio drástico en la tendencia actual que está destruyendo nuestros recursos naturales", dijo Tuntiak Katak, vicecoordinador de la Coordinadora de organizaciones indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

 

"Estamos listos para actuar, y trabajaremos juntos, no nos ahogaremos... Todos viajamos en la misma canoa de la cuenca", enfatizó hablando en español en la sala plenaria.